6 Hábitos que Importan

¿Vida Equilibrada?

Tener una vida equilibrada no es tan fácil. Son muchos los factores a los que debemos poner nuestra atención diariamente, y poco a poco vamos simplificando nuestras prioridades. Queremos  lograr diferentes cosas en el trascurso de la vida, y el desequilibrio nos juega en contra a la hora que más necesitamos estar al 100%. Es por esto que de todas las actividades, hay 6  que considero prioritarias para cualquier persona y que dándoles la atención necesaria podemos generar un soporte físico – emocional – mental y espiritual, que le de estabilidad a nuestro proyecto de vida.

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Primero, respira…

Antes de seguir leyendo, tómate unos minutos, observa la imagen y pregúntate si realizas satisfactoriamente estas 6 actividades semanalmente. Considera cada punto como único y a la vez como parte de un sólo ecosistema. Es tu vida y nadie sabe mejor que tu, como estás viviéndola, aunque, a veces tenemos dudas y es bueno pedirle la opinión a alguien no tan cercano ni lejano, alguien que nos observe y con mayor objetividad nos pueda dar un feedback en alguna de estas áreas.

Analiza, se honesto.

Vamos, esto es para ti, no necesitas decirle a nadie sobre esto. Se honesto contigo mismo y pregúntate. ¿Cuál de estas áreas son mis áreas fuertes?, ¿Tengo hábitos sólidos que las respalden?, ¿Hay alguna de ellas que necesito cambiar urgentemente?

Más profundamente, ¿Me siento equilibrado, con mi vida actual?, ¿Estoy viviendo plenamente mi salud física y mis relaciones interpersonales?, ¿Me amo?, ¿Tengo energía para todo lo que hago y quiero hacer?, ¿Estoy aprendiendo cosas nuevas?, ¿Cuál fue el último libro que leí?, ¿Me conozco lo suficiente?

Ejecuta

Se que no se cambia nada de la noche a la mañana y que se requiere de un esfuerzo. Si eligieras una de estas áreas, que quisieras empoderar, desarrollar o cambiar, ¿Cuál sería?. Elije la más simple y no esperes hasta el lunes, comienza con lo que puedas. Apaga la Tv más temprano, aprovecha esa hora libre después del trabajo y sal a trotar, tómate tu tiempo y cocina algo sano que realmente disfrutes, llama a tu hermano y dile que lo amas. 

Parecen cosas simples, pero cada vez las hemos perdido más y más. Las olvidamos por su simpleza y cercanía. El sistema tiende a desequilibrarnos, pero no por eso vamos a permitir que nuestro tiempo y energía se malgasten. Esto depende de cada uno, no necesitamos ir a decirle a los demás, qué estamos haciendo ni por qué, simplemente hacerlo y tomarlo como un hábito.

Ganar cada mes un hábito saludable nuevo. Al cabo de 1 año, nuestra vida completa se verá diferente. Pocos comprenderán como lo hemos logrado, y sabremos en nuestro interior  que habremos requerido mucha perseverancia para lograrlo, conoceremos nuestras luchas y las honraremos.

Agradece

Sin importar en que estado creas encontrarte, agradece por quien eres, lo que tienes, lo que has logrado, por quienes tienes a tu alrededor. Agradece cada día y la vida será más fácil, más llevadera.

Una vez una gran amiga me dijo, así como das a otros, aprende a recibir también y agradece. Sus palabras se grabaron en mí, y descubrí que la vida tiene tanto para dar, ofrece tantas oportunidades diariamente. Pero si no sabemos recibirlas, como esperamos cambiar algo, como esperamos salir de donde estamos. El acto de agradecer es maravilloso y es una expresión del amor que sentimos por otros y por la vida misma. Ya que todos queremos sentirnos amados y amar. El agradecimiento nos llevará a ese estado emocional que trae verdadera paz con uno mismo y el mundo. Nuestros problemas comenzarán a diluirse como la tinta en el agua. Habrá menos yo y más nosotros.

Celebra

Ríe, haz el ridículo, baila, viaja, come algo distinto y exótico, enamórate de una mariposa, impresiónate por la naturaleza. Uff, vida, sorprendente y grande y aquí estoy, ¿sin disfrutarla?. Creo que es hora de cambiar mi humor de una vez, y comenzar a celebrar cada logro, cada momento, cada alegría, mía y de los demás.  A cuanta gente conocen en su trabajo, que piensa que debes estar muy serio, si no, no estás trabajando, no es posible que seas feliz haciéndolo. Pues, ¿sabes qué?. Tu vida, tu trabajo y todo lo demás si te puede hacer feliz, si puedes pasarlo bien y vivir con una sonrisa en tu cara. Y eso, amigos, depende de cada uno de nosotros. Ser felices verdaderamente depende exclusivamente de cada uno. Ya que si no podemos cambiar lo que no se puede controlar como el medio en que vivimos y trabajamos, podemos cambiar nuestra actitud al respecto. Es por esto que el celebrar se vuelve una necesidad de primer, segundo, tercer y cuarto mundo. Aprender a hacerlo de corazón.

Dar y pedir ayuda

¿Sabes?, no estás sólo, hay gente a tu alrededor también, que está en su propia lucha. Formar una red de ayuda, nos traerá beneficios a todos. Pues si ya vivimos todos juntos en este planeta, ¡ayudémonos el uno al otro! Nadie va a vivir para siempre y la vida pasa demasiado rápido como para vivir de forma egoísta, con miedo y solitario. Aceptar que no podemos lograrlo todo nosotros solos, es un primer gran paso. Luego atrévete a pedir ayuda. Y sobre todo, da. Ofrécela, sin pedir o esperar algo a cambio, sin miedo. Y si la quieren retribuir, entonces acepta. Ya que en ese intercambio de recursos y favores, fortalecerás esta red de apoyo, que te llevará a sentirte mejor con el mundo.

Si no te queda claro, déjame un mensaje, ¿quieres ayuda?, Como Life Coach lo puedo hacer. Escríbeme y conversemos, ya que estoy seguro de que ambos aprenderemos de la experiencia y ganaremos totalmente.

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Fitness y hábitos clave

Muchas personas buscan generar cambios en su estado físico o en su apariencia. Pero pocos lo logran efectivamente, ya que exige un compromiso que pocos están dispuestos a tomar. Pocos se dan cuenta, que los verdaderos cambios, vienen sólo si modificamos los hábitos que representan los pilares fundamentales de la salud y de la vida humana.

El ejercicio, la alimentación y el sueño. Estos son los hábitos clave que nos ayudarán a generar el estilo de vida que buscamos, la apariencia física que anhelamos y la condición para sentirnos vivos, motivados y capaces de hacer cualquier esfuerzo, ya sea por diversión, necesidad o meta personal.

Ejercicio

Tener actividad física, no solamente es saludable, sino prioritario. El ser humano, se ha ido acomodando en las sillas, sofás y camas, ha perdido su naturaleza de cazador y aventurero, cambiándola por la conformante televisión. Llevamos una vida, basada en el trabajo rutinario, para volver a nuestros hogares a conformarnos con las cosas que compramos, descansar de un agotador día laboral, estresante y enfermante. Ciudades contaminadas con ruido y smog.

Los doctores recomiendan actividad física demandante 3 veces por semana. Pero, ¿es eso realmente?, ¡Absolutamente, no!. Hemos olvidado disfrutar la naturaleza, ir de expedición, ponernos metas desafiantes, llevar nuestro cuerpo al límite de vez en cuando, para saber de qué es capaz. Cuando acaba el invierno, veo muchas personas empezando a «prepararse» para el verano, la playa, los trajes de baño, etc. Pero honestamente, no hay ningún cambio real en la vida de esa persona, solamente seguir la corriente de la voraz maquina social. Pagar una cuota anual en un gimnasio, al que irán 3 meses, casi como si fuera la última prioridad. Si en verdad, quisiéramos comprometernos, no necesitaríamos nada de esto, solamente salir a trotar, usar las plazas o parques, o caminar.

El verdadero problema que esto conlleva, es que no generamos un habito saludable de ejercicio físico. Cada vez que queremos «comenzar», nos parece dificilísimo y la motivación no dura más que un par de semanas. El esfuerzo para comenzar y sostener es demasiado, comparado con toda la carga de estrés que ya tenemos por el día a día laboral, sin contar los problemas personal y/o familiares.

¿Qué hacer?

1. Comienza poco a poco, 2 días por semana.

2. Hazlo por lo menos 3 meses. Ya que el verdadero esfuerzo consiste en mantener este hábito, más que en el número de veces que lo estás haciendo.

3. Ponte metas realistas y desafiantes al mismo tiempo. Si quieres correr 5k y con suerte logras correr 2 y caminar 3, entonces anda poco a poco incrementando los kilómetros corridos y reduciendo los caminados, hasta que llegues a los 5. La clave está en no rendirse, no hacerle caso a la voz negativa que te hace sentir que no estás preparado o que estás perdiendo tu tiempo.

Si es muy difícil hacerlo por tu cuenta, métete a una clase grupal o búscate un personal trainer o Fitness Coach.

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Alimentación

El otro día iba caminando por la calle y vi un carrito callejero, lleno de golosinas, lo miré entusiasmado como cuando era niño, y cuando vi todo lo que había, pues nada me apetecía realmente. Ahí me di cuenta, que algún hábito alimenticio había cambiado en el trascurso del tiempo.

Hay que ser tajante a la hora de diferenciar el «alimentarse» de «comer». Ya que una cosa, el comer, es echarse a la boca, masticar y tragar, cualquier cosa, y eso lo hacemos todos. Mientras que alimentarse, significa, elegir concienzudamente, lo que voy a ingerir, teniendo en consideración, sus prioridades nutricionales, el nivel de actividad física diaria, y otro tipo de actividades.

Es diferente hacer dieta que tener una dieta. Ya que una cosa es hacer una dieta, por un tiempo determinado para lograr una meta y la otra es, tener conciencia de los alimentos que elijo para mi vida. Aprender a elegir, no por el «gusto» o «placer», sino más por el efecto que tendrán en mi cuerpo posteriormente. Si sabes que la leche de vaca te hace mal, y te genera mal estar, no la consumas, por más rico que se vea ese postre de 3 leches o de crema. Si estas haciendo actividad física intensa, no dejes de comer carbohidratos o proteínas, ya que tu cuerpo las esta usando cotidianamente para mantenerse en forma y en buen estado.

La ansiedad es el gran enemigo de todos los que quieran cambiar o tener un nuevo hábito alimenticio, por lo tanto, deberemos luchar para no tener recaídas. El ejercicio físico, nos ayudará a mantener los niveles de endorfina altos, bajando la carga de estrés en el organismo. Otras actividades, como estar cerca de naturaleza, compartir con amigos, leer, ver menos TV, descansar bien, nos apoyarán en este proceso.

¿Qué hacer?

1. Infórmate sobre las propiedades nutricionales de los alimentos.

2. Come bastantes verduras y frutas crudas.

3. Toma 2 o 3 litros de agua diaria y deja las gaseosas.

Es recomendable, ir a un especialista en nutrición para tener un apoyo profesional, a la hora de tomar decisiones sobre que comer y que no. Ser responsable por nuestra alimentación es una prioridad, ya que influirá en todo lo demás que hagamos diariamente.

Sueño

¿Han salido fuera de la ciudad a un lugar donde no hay luz artificial? Si es así, se habrán dado cuenta que apenas se esconde el sol, naturalmente nos da sueño y ganas de dormir. Pero la luz artificial, las pantallas prendidas hasta altas horas de la noche, nos han ido cambiando los ciclos de sueño. Esto genera una gran carga de estrés en el organismo. A esto sumémosle la mala alimentación, el estrés del trabajo y problemas personales y la falta de ejercicio físico. Normalmente vamos a comenzar a padecer de algún tipo de insomnio y  cansancio acumulado, dañando enormemente nuestra salud y bienestar.

En este caso, hay que apagar la luz e irse a dormir bien cansados. Ahí es donde el ejercicio nos ayudará, pues nos hará agotar esa energía. Aunque no es muy recomendable hacerlo próximo a nuestras horas de sueño, ya que no nos dejará dormir, muy temprano.

Los deportistas profesionales, deben por obligación dormir y descansar de verdad, para estar en forma. Y nosotros también. Por lo tanto generar un hábito de sueño sano, no sólo reducirá el estrés en nuestra vida, sino que nos mantendrá motivados, con energía y buena predisposición física.

Aprender a respetar y priorizar nuestro sueño, nos dejará una grata sensación de paz y de realización personal. 

¿Qué hacer?

1. Apaga las pantallas 1 hora antes de irte a dormir, y si es posible, saca la TV de tu habitación.

2. Leer unas 10 páginas de un buen libro antes de dormir, estimulará el sueño y el buen dormir.

3. Se consistente con el número de horas diarias que descanses. Ni más ni menos, No te excedas, pero tampoco generes una falta de sueño.

Hay personas que toman pastillas para dormir, yo las cambiaría por medicamentos naturistas y meditación, relajación con música y repetición de mantras. Esto ayudará a relajarse e inducir el estado de sueño necesario.

Si sientes que quieres trabajar alguno de estos 3 hábitos, no dudes en contactarme y hacer la diferencia para obtener la vida que realmente quieres y mereces.

4 hábitos para dejar de pensar demasiado

¿Piensas demasiado?

Incontables veces me han criticado que pienso demasiado. A veces también como una manera de elogiarme pero normalmente como un llamado de atención, como diciendo, ¡sólo hazlo!. Y con el transcurso del tiempo concluí que si bien no es nada de malo pensar bien las cosas y tener una capacidad de análisis más profunda, para muchas actividades e incluso para la buena salud, pensar demasiado no es tan positivo. Entonces, ¿Cómo dejar de hacerlo?

Muchas ideas se vienen a la mente automáticamente, pero la más simple, fácil y que no requiere de un gran plan, es simplemente ponerse a hacer algo. 

¿Pero qué? ¿cómo? ¿es correcta esta forma de hacerlo? ¿qué pasa si me equivoco?…

Bueno aquí presento 4 acciones diarias que podemos poner en práctica desde ahora mismo y que poco a poco nos ayudaran a cambiar el hábito de «pensar demasiado» y así abrirnos a la posibilidad del éxito, de la tranquilidad mental y de ganar confianza en nosotros mismos.

Posibles causas

Inseguridad y duda

No creer en uno mismo. No saber que somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos. Ahogarnos en un vaso de agua. Pensar que todo debe ser hecho de una sola manera. Carecer de la visión a largo plazo para entender que ciertos procesos traerán resultados en el mediano o largo plazo. Estructuras de pensamientos que limitan, como utilizar demasiadas palabras negativas o de poco compromiso como «quizás, intentaré o trataré». Esperar a que las circunstancias sean las ideales para ponernos en acción, sin entender que es uno es el que las genera. Escuchar demasiado la opinión de otros y a la vez esperar causar una buena impresión. No permitirnos hacer el ridículo o equivocarnos. Dejar de reírse de sí mismo. No escucharse ni hacerse caso.

Sedentarismo e inercia

Tener una vida sedentaria, alimentarnos mal o pésimo, hacer poco ejercicio, no salir de la rutina, no conocer personas nuevas, quedarnos quietos sin hacer nada. En vez de estar haciendo algo, quedarnos pensando podría estar haciendo tal o tal cosa, apegarnos demasiado a lo que tenemos, a la gente que frecuentamos, a lo que comemos, ver demasiada TV o quedarnos demasiado tiempo en el computador procastinando. Simplemente, no atrevernos a salir de nuestra zona de confort no solamente nos lleva a la inacción, sino que nos hace dormir como esperando que el día de nuestra muerte llegue, como un veneno que mata poco a poco.

Resultados de pensar demasiado

Ansiedad y estrés

¿Qué ocurre cuando pensamos demasiado, no hacemos lo que debíamos haber hecho, no logramos las metas que nos propusimos y seguimos aplazando nuestros propios sueños?

Sobreviene la culpa, lo que genera ansiedad, que día a día va incrementando, como un parásito en nuestro sistema de pensamientos y que comienza a ganarle espacio a aquellos pensamientos y emociones positivas que nos hacen salir de nuestra cama motivados, agradecidos y felices. Se aprovecha de los problemas subyacentes y colindantes y los utiliza como excusas para hacerse más fuerte como una mancha de petroleo en el océano, que se va expandiendo poco a poco y contamina el agua, los animales, playas y todo lo que toca en su camino.

Después nos preguntamos por qué estamos enfermos, porqué la gente enferma de cáncer y depresión, porqué no podemos ser felices, porqué nos afectan tanto las cosas que suceden a nuestro alrededor y poco a poco dejamos de ser nosotros mismos y somos esta mancha de petroleo, que incluso incita a contaminar la mente de la gente a nuestro alrededor con nuestro pesimismo pegajoso.

Nos acomodamos en ella y creemos que el mundo entero es así y si no, debe serlo. Pensar demasiado es la enfermedad del hombre y la mujer que no toma el timón de su vida. Que no se responsabiliza de su propio existir y de sus acciones. Del que no quiere estar presente y busca métodos de evasión, abusando de estupefacientes o de cualquier cosa que a ratos lo haga olvidarse un poco más. Y así como en una historia dramática, morimos lentamente, engullidos por la propia oscuridad de nuestros pensamientos.

Nos contamos historias, fantaseamos, creamos mundos enteros, pero ninguno es real, ninguno contiene lo esencial que es la acción misma de ser. Nos masturbamos con estos pensamientos, formando hábitos, en el metro o en el bus, en el trabajo, en la calle o en una fiesta. Preferimos huir a estos pensamientos por que nos mantienen a salvo del dolor, de la frustración, del ridículo, del que dirán, pero nos mantienen atados a una existencia dolorosa, ignorantes y amarrados a repetir incontables veces, patrones que nos llevarán siempre a los mismos resultados.

¿Qué hacer?

1. Tiempo libre

Cuando tengas tiempo libre, úsalo en algo productivo y que te llene. Como tocar un instrumento, pintar o dibujar, hacer ejercicio. Ordenar tu habitación, rediseñar el espacio en tu casa. Busca todas esas cosas pendientes que dejaste hace meses o años y hazlas. No digo que no descanses, pero dedica al menos 1 hora de tu día o al menos a la semana para esto. Simplemente no pienses, haz una lista y ponte en movimiento. El único remedio que conozco para salir de esta inercia y del sobre pensamiento es ponerse a hacer algo. Y mientras lo hagas, no estés pensando, sino que mantente presente en aquella acción que emprendiste y hazla lo mejor posible. Verás como pasa el tiempo, como algo que quizás te daba mucha pereza se transforma en una nueva entretención y hasta podrías descubrir un talento que por ahí habías olvidado.

2. Ten un hobby

La vida no es solo trabajo o estudios. Dedícate a algo que te guste mucho y dedícale horas, las más posibles. Hazte bueno en eso y luego enséñalo. Descubrirás un nuevo propósito en tu vida, nuevas pasiones e incluso el vuelco profesional que estabas buscando. Un día ese hobby puede que sea parte de tu estilo de vida, en que deje de ser un hobby y sea una prioridad. Entonces busca otro hobby y vuelve a comenzar, sin abandonar tu nueva prioridad. Re hace tu vida en torno a acciones sencillas en actividades que te llenen y verás como pronto tus pensamientos, lejos de ser negativos, serán positivos y productivos.

3. Descansa y aliméntate correctamente y ejercita diariamente

Con las exigencias del día a día nos olvidamos de algo importante, nuestro cuerpo. Ocuparse de él debería ser una prioridad para todos. Y lo que nuestro cuerpo requiere son 3 cosas fundamentales, darle las horas necesarias de descanso, como dormir, relajarse, ir a la naturaleza, etc. Alimentarse sanamente, lo más natural y sano. Mientras menos «productos» consumamos nuestro organismo estará mejor. Eso quiere decir, reducir la ingesta de bebidas carbonatadas, azúcares, golosinas, comida congelada, comida rápida, etc. Y por último hacer ejercicio 3 veces a la semana mínimo debería ser una prioridad, movilizaremos toxinas acumuladas en la sangre y órganos, generaremos hormonas que nos mantendrán en estados de mayor felicidad y motivación y por sobre todo, sentiremos que nuestro cuerpo enferma menos, nos acompaña a cada aventura que le propongamos, mejorará nuestra vida sexual, nos sentiremos capaces de hacer más cosas, seremos más productivos y aprovecharemos el tiempo con calidad.

4. Medita

Aprender a meditar es como ganar una caja de herramientas para aprender a manejar nuestra mente. No se trata de sentirnos en paz despues de repetir un mantra, se trata de aprender a llevar el timón de nuestros pensamientos, sin dejarnos influir por cada pensamiento y emoción que nos sobreviene. Aprender a meditar es el camino para disfrutar de la vida de forma plena.

Comienza por lo simple

Finalmente cualquiera de estas cosas nombradas o cualquiera que te gustaría comenzar a hacer desde hoy en adelante, van a requerir de un esfuerzo. Es por esto que recomiendo comenzar por lo simple. Levántate de esa silla y saca a tu perro a pasear, pero no en 5 minutos, de inmediato, después terminas de leer el artículo. Un paso a la vez, cuando regreses y termines de leer el artículo haz una lista de no mas de 4 cosas que quieres hacer. Elige una, la más atractiva, simple de realizar de acuerdo a tus tiempos y comienza. Anótalo en tu agenda, en tu teléfono, en tu mano y simplemente comprométete contigo mismo. No hay imposibles para aquel que realmente quiere.

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Si sientes que quieres dar un paso más allá no dudes en contactarme y recibir apoyo de un Coach.

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