3 Habilidades para el Éxito

Si bien podríamos hacer una larga lista de recursos, habilidades, conocimientos, etc para conseguir el éxito, de la índole que sea. Creo que hay 3 habilidades clave para conseguirlo. Y digo habilidades, por que no son simples características, sino que también son desarrollables por medio de la práctica correcta.

Lo primero es saber que significa el éxito para mí. Ya que sino, estaremos viviendo y cumpliendo el éxito que nos imponga nuestro jefe, nuestra familia o nuestro gobierno de turno. El éxito, es algo personal, se respira, se vive, como la sangre que corre por las venas, se siente como la tierra bajo los pies o como el calor del fuego en la piel. No es una meta, no es un destino, sino un estado y hasta no comprender esto, nunca lo alcanzaremos.

Ejercicio #1 – ¿Qué es el éxito para mí?

Escríbe en no más de 5 lineas lo que tu consideras que es el éxito en este momento de tu vida. Leelo en voz alta y siente tus propias palabras. Si es que logras sentir ese calor interior que te hace sentir exitoso, entonces eso es. Si no, entonces vuelve a intentarlo, inspírate antes de hacerlo.

Motivación

La primera habilidad para el éxito es aprender a estar motivado. Sin importar que esté sucediendo a nuestro alrededor. Si permitimos que la negatividad nos domine, entonces no tendremos la fuerza para superar los desafíos que tengamos delante nuestro. Y para eso hay muchas maneras de hacerlo, cada uno debe ser capaz de despertar la Automotivación necesaria para seguir adelante, para despertarse temprano, para acostarse tarde, para esforzarse un poco más, etc.

Nadie más que tu es el responsable de hacer esto y sin importar como lo hagas, debes hacerlo, es tu compromiso y responsabilidad número 1. Nada ni nadie, ni tu mismo deben cohartar tu motivación. Más que darles recomendaciones de como hacerlo, quiero darles preguntas necesarias para esto.

Ejercicio #2 – ¿Para qué quiero tener éxito?

Preguntate para qué quieres hacerlo. Si no tienes una visión, si no tienes un sueño, si no tienes al menos la esencia del aroma que persigues, entonces como vas a mantenerlo cuando todo se ponga dificil y la vida te de vueltas de arriba para abajo. Las personas exitosas, son recordadas por que apesar de todo, mantuvieron su motivación, continuaron a pesar de sus dudas y a pesar de que todo el mundo les decía que no, que era imposible, que era pésima idea.

Persistencia

La persistencia es sin duda, la habilidad más importante para conseguir todo lo que queremos. Para ser ese que queremos ser. La persistencia es un arte, porque requiere de otras habilidades y actitudes, como el esfuerzo, la paciencia, la fluidez, la inteligencia y astucia para que a pesar de posibles dificultades u obstrucciones que se presenten en nuestro andar, sigamos con la disciplina que nos hemos propuesto. Exige tener motivación, tener visión, tener agallas para ir más allá de nuestra zona de confort, ir más allá de lo que nunca hemos ido. Adentrarnos profundamente en la experiencia pura, sin conocimiento y a pesar de eso, continuar, incansablemente.

La persistencia es una habilidad clave y así como la motivación, es responsabilidad personal, aprender a desarrollarla. Un músico o un deportista sin persistencia, nunca lograrán sus sueños. Un científico, un emprendedor o empresario o simplemente un niño que quiere un futuro mejor para su familia, sin persistencia, no llegarán al destino que buscan.

Esto lo sabemos, pero muy en el fondo, tenemos pereza, nos distraemos con facilidad, nos excusamos y dejamos para otro momento lo que podríamos estar haciendo hoy. Nos aterra ser nosotros mismos, afrontar la adversidad que sea y persistir. Nos acomodamos, buscamos seguridad y vivimos de fantasías, «si fuera millonario…», «si viviera en otro país…», «si tuviera una pareja que me apoyara…». Buscamos pretextos para dejarnos estar.

Ejercicio #3 – Encuentra el vehículo correcto

Si ya sabes en que quieres tener éxito y ya tienes la motivación para comenzar, crea un plan de acción en donde establezcas cuanto tiempo a la semana vas a dedicarle a esto. Por ejemplo si fuera hacer ejercicio o tocar un instrumento, define 2 o 3 sesiones de 1 hora a la semana y comprometete por al menos 3 meses cumplir al 100%. Si lo logras, entonces estarás un paso más adelante. Poco a poco irás desarrollando más tu persistencia, resiliencia, paciencia, fluidez, astucia e inteligencia. Aprenderás a mantenerte automotivado, ya que verás que cada día será diferente y necesitarás el esfuerzo para comenzar como si fuera la primera vez. Se flexible y firme, ya que aveces las circunstancias nos obligan a modificar el plan, pero no puede volverse esto una excusa para no hacerlo, pase lo que pase, cumple con tu meta semanal.

¿Que pasa si no lo logro?. Persiste. Verás que hay una gran diferencia entre «intentar» y «hacer». Mientras la primera palabra solo describe una intención, la segunda, describe la acción misma.

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Consistencia – Excelencia

Dar lo mejor de sí. Competir sólo con uno mismo. Saber que hoy tengo la oportunidad de ser mejor que el yo de ayer. Buscar la impecabilidad en nuestras acciones. No hacer las cosas por deber, por necesidad. Hacerlo porque a pesar de que estemos haciendo y para quién, hacerlo lo mejor posible. Eso es lo que ha caracterizado a culturas como la Germana y la Japonesa en su búsqueda de la excelencia y podemos ver como los productos que disfrutamos de ambos países, así como su arte, arquitectura, música, literatura y poesía, son reconocidas en todo el mundo. Y esta búsqueda incensante, no de la perfección, sino de la honestidad y pasión máxima que un ser humano puede vertir en todo lo que hace, es lo que nos diferenciará, es lo que nos traerá reconocimiento, es lo que nos llevará al éxito.

No se trata sólo de tener motivación y persistencia, sino que también, tener ritmo, ser consistente, buscar siempre mejorar, no conformarnos. ¿Si no diste lo mejor de tí, entonces como sabrás si podrías haber tenido un resultado mejor?. Si te decides a hacer algo, ¿Para qué hacerlo más o menos, cuando podrías hacerlo lo mejor posible?, Si no vas a terminar lo que comenzaste, ¿Para qué entonces comenzaste?, ¿Sólo para darte cuenta que eso no era lo que querías?, Comenzar es tan importante como terminar. Cada vida tiene un ciclo, las oportunidades no se presentan 2 veces de la misma manera y con las mismas circunstancias. El momento que vives, es irrepetible, el «ahora» no volverá. Entonces ¿Qué vas a hacer?.

Ejercicio #4 – Se impecable

Los Budistas nos ofrecen su sabiduría y nos hablan de que existen 3 dimensiones del actuar humano. Pensamiento, Palabra y Cuerpo. Y ser impecable significa serlo, en estas 3 dimensiones. Eso nos lleva a la coherencia y por consiguente, encontramos reciprocidad. Logramos los resultados que tenemos de acuerdo al grado de impecabilidad que hay en estas 3 dimensiones. Toma cada decisión y cada acción desde tu pensamiento, desde tu palabra y desde tu cuerpo. Entonces no habrá división, no habrá incoherencia, muy por el contrario habrá unión y realización, por que a pesar de que esta acción no haya sido lo que en el fondo estabas buscando. Habremos ganado experiencia, y nos habremos empoderado como para tomar otra decisión y emprender cualquier otra acción.

Coaching para el éxito

Si lo que has leido te parece significativo, te parece coherente y quisieras dar un paso más allá, puedo ayudarte, con mis servicios de Coaching, para que aprendas más sobre el éxito, para que descubras qué es lo que significa para tí, para que te empoderes y te mantengas motivado y logres persistir el tiempo necesario, dando lo mejor de tí, y así consigas los resultados que realmente mereces, en cualquier ámbito de tu vida. Profesional, personal, emocional, intelectual o espiritual. Porque en la magnificencia del ser humano, podemos lograr lo que nos propongamos y devolverle al mundo, tood aquello que la vida nos ha dado a nosotros, para estar donde estamos.

Escríbeme a coach@felixfuenzalida.com o deja un comentario en esta página y te contestaré a la brevedad posible.

El Poder de la Confianza

El poder de la confianza es tan grande que puede crear imperios, puede unir pueblos, puede llamar a la gente a unirse y a respetarse, a amarse y trabajar con un fin común.

La confianza es un pilar fundamental en el desarrollo de todo ser humano, indispensable para toda relación, incluso con la naturaleza y sus fuerzas, la confianza es la que hace la verdadera diferencia entre un resultado y otro.

A veces puede que nos falte energía, dinero, recursos, habilidades, personas o amigos, pero con la confianza de nuestro lado, todo se puede lograr. Al contrario podemos tener todo en el mundo y sin confianza somos seres discapacitados, carentes o débiles. Y eso nos lleva más profundo a muchos más impedimentos personales, interpersonales, etc. De la falta de confianza, nace la envidia y los celos, de la falta de confianza nace el resentimiento, la cobardia, el miedo y la apatía.

Sin confianza somos muertos vivos, empujados por el devenir, por las fuerzas incontrolables, nos volvemos víctimas y secuaces de la negatividad. Destruimos poco a poco todo lo verdaderamente bueno, alejamos a la gente que nos rodea y por más amor que nos tengan, podemos hasta perderlos. Lo peor que puede pasar es perdernos a nosotros mismos, y dejarnos llevar hacia la negatividad que como una mancha de petróleo en el mar, contamina todo lo que toca, agua, tierra, planta y animal.

Lo mejor que puede pasarnos, es que gocemos de una confianza abundante, no sólo en nosotros mismos, sino que en la vida misma, y en los demás. Porque vivir es un acto de confianza en sí mismo.

La confianza es un valor trascendente o un valor maestro y saber reconocerlo nos ayuda a manifestar en nuestra vida todo su potencial creador.

En un acto de entender su significado, podríamos racionalizar que la confianza actúa en 2 «espacios».

Internamente y externamente, o sea lo que me pasa a mí y lo que le pasa al mundo por mi exceso y falta de confianza.

También podríamos decir que la confianza no es estática, sino que es más bien como el agua, se moldea de acuerdo a su recipiente y fluye de acuerdo a su caudal, así como puede estancarse, congelarse, evaporarse. Es por esto que la confianza, aunque podemos intentar definirla, la conocemos más profundamente por medio de nuestro sentir, de las emociones que evoca y produce esta relación entre el «yo» y la «confianza».

En lo personal, me ha hecho muy bien preguntarme sobre la relación que tengo con mi propia confianza. Meditar conscientemente sobre esto no hace ningún daño, muy por el contrario ayuda bastante. Por esto les dejo 5 preguntas clave, que estoy seguro les aportarán en su diario vivir y podrán ver reflejado esto en sus relaciones, trabajo, etc. Y si quieren profundizar aún más, puedes compartirlas con amigos, su pareja y familiares, para enriquecer aún más su conocimiento y experiencia sobre la confianza.

  1. ¿Cuánto confío en mí?
  2. ¿Espero que los demás confíen en mí de la misma forma en que yo confío en mi mismo?
  3. ¿Cómo me siento cuando no confío en mí mismo?
  4. ¿Quién es el responsable de la confianza que tengo hacia la vida?, ¿Culpo o responsabilizo a otros por mi propia falta de confianza?
  5. ¿Qué experiencias personales me han ayudado a incrementar mi nivel de confianza?

Hay que tener en cuenta que la confianza tiene ciertos enemigos u obstrucciones y es igualmente positivo observarlas y reconocerlas, ya que esto nos ayudará también a desarrollar estrategias para superar traumas y situaciones dolorosas que hayan debilitado nuestra confianza.

Dudas

Las dudas, la inseguridad, todas provocadas por el miedo, son el primer enemigo mortal de la confianza. Simplemente nos transforma en seres incapaces de confiar, con o sin justa razón, por más dolor que hayamos sufrido, no podemos vivir toda la vida así, ya que es un desgaste terrible, y no nos permitirá ser realmente felices, ya que como una sombra en nuestra espalda, estará siempre amenazante. Coartará todos nuestros emprendimientos, frustrará las relaciones nuevas y contaminará las antiguas.

Palabra clave: ACEPTACIÓN

Control

El Control o más bien la necesidad de control, como una consecuencia del miedo es el segundo mayor enemigo, pues no nos deja en paz. No nos permite soltar y dejar que las cosas sucedan a su propio paso. Y si bien podemos volvernos personas muy eficientes y ejecutivas, llega un momento en que el exceso de control, nos puede alejar de las personas que colaboran con nosotros, provocando ambientes laborales y familiares incómodos. Aprender a trabajar en equipo, desarrollar distintos tipos de liderazgo y confiar en los demás, nos hará mejores líderes y mejores personas, reducirá nuestro nivel de estrés y consecuentemente nos sentiremos en paz y disfrutaremos de mayor armonía en el día a día.

Palabra clave: LIDERAZGO

El Poder de la Confianza nace de nuestro corazón, de nuestra mente consciente. Mientras más nos conozcamos a nosotros mismos, mientrás mayor aceptación y liderazgo desarrollemos, lograremos obtener una vida plena de confianza máxima. Sin importar las dificultades que la vida nos presente, no nos perderemos, ninguna herida será tan profunda, ningún problema tan grave y siempre sabremos que no existe la soledad, mientras apredamos a confiar en nosotros mismos.

Confía en tí y el mundo se abrirá. Como es adentro es afuera, por lo tanto, confía en tí mismo y el mundo lo hará también.

Si han encontrado de utilidad este artículo, y deseas obtener ayuda de un Coach profesional, no dudes en escribirme. Juntos conquistaremos la confianza que mereces.

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Confianza

¿De donde nace la confianza?

¿De lo que otros opinan de nosotros? ¿De como nos sentimos con nosotros mismos? ¿De nuestros pensamientos o de nuestro espíritu?

De acuerdo a la definición de Wikipedia, La confianza es la seguridad o esperanza firme  que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar. Por ejemplo: “Este hombre no me inspira confianza, creo que no voy a aceptar el trato”, “Juan le dio su confianza y ella lo traicionó”, “Tengo la confianza necesaria para derrotar al rival”. 

Desde un punto de vista personal, para mí la confianza proviene de uno mismo y no del exterior, como por ejemplo otras personas. Si bien, el hecho de que haya alguien o más de alguien que confíe en nosotros, esto puede o no influir en la confianza que tenemos en nosotros mismos y tampoco influirá en la confianza que somos capaces de depositar en los demás o en los procesos laborales, de vida, etc. Aunque por otro lado, he visto que cuando no sabemos confiar, es a través del modelaje conductual, es que aprendemos a confiar, principalmente desde la niñez con nuestros padres. A mayor confianza que hayamos sentido por parte de ellos hacia nosotros y a mayores actos de confianza que hayamos podido emular, más altas serán las posibilidades de que en nuestra adultez, seamos hombres y mujeres que confiemos en nuestras propias habilidades, corazonadas y actitudes y al mismo tiempo, mayor confianza real podremos dar a otros.

Pero si este no fuera el caso, y en verdad creo que la mayoría de nosotros pasamos por problemas de confianza en diferentes momentos de nuestra vida. ¿Cómo podríamos ganarla o desarrollarla?

En ese sentido, vamos a hablar desde lo interno y desde lo externo, pequeñas acciones que en sumatoria van ayudando al desarrollo de la confianza y con esto la mejoría en nuestras relaciones, la capacidad de ser empáticos y de lograr soltar el control que muchas veces nos causa estrés y puede derivar en crisis laborales, familiares y personales. Dejando por último que toda crisis es un síntoma de una crisis interna y personal.

Expectativas

Esto tiene relación con lo que estamos esperando que suceda, ya sea un comportamiento propio o de otra persona o de un grupo de personas. Así como de resultados esperados de acuerdo a acciones específicas. Por ejemplo, si cambiamos nuestra dieta, hacia una más sana, con más vegetales crudos, menos grasas saturadas y carbohidratos, probablemente mi espectativa es la de mejorar mi estado físico, bajar de peso o grasa corporal. Pero si esto no sucede, incluso siguiendo al pie de la letra las instrucciones del Coach o nutricionista, seguramente vamos a sentir frustración. Otro ejemplo muy común, se refiere a nuestras relaciones interpersonales, como cuando somos amables y educados con los demás, esperamos recibir el mismo trato, y cuando esto no sucede, una serie de emociones se desatan, a veces incluso desatándose el sentimiento de ira y sentirse profundamente defraudado por la otra persona. Como cuando hemos sido sinceros y nos mienten o engañan.

Al ocurrir esto, la confianza que habíamos depositado en aquella persona, se ve mermada, ¡a veces hasta fracturada por completo!.

Una vez escuche una frase popular que decía, la confianza es como un cristal, una vez que se rompe puedes repararla, pero las trizaduras siempre quedarán. Aunque personalmente, creo que el resentimiento y las viejas heridas, no nos hacen bien, creo que es bueno saber reconocer cuando existen para no volver a repetir errores y para darnos la posibilidad de volver a confiar. Ya que no conozco mucha gente que disfrute de este tipo de sentimientos, en general podríamos decir que el que más sufre tras una desilusión, es el que se desilusiona.

Aprender a ver y aceptar las trizaduras del pasado, darnos el espacio para sanar y permitirnos volver a confiar, en otros y en nosotros mismos, nos ayudará definitivamente a sentirnos mejor con nosotros mismos y con el mundo.

Control

Por otro lado, la necesidad de control puede jugarnos en contra a la hora de depositar confianza en otros, o en la vida misma. Ya que a veces tener confianza implica dejar que las cosas ocurran, soltando y permaneciendo inmutable. Estoy seguro que todos tenemos uno o dos casos en nuestra vida en que queríamos que todo saliera exactamente como lo habíamos planeado y no fue así. Aprender a confiar, es también aprender a ceder el control. Y para algunos individuos esto es muy difícil, y su mayor estrés se relaciona a las expectativas que depositan en otros y en su pobre capacidad de ceder el control de acciones y procesos. Para solucionar esto, es bueno aprender técnicas de trabajo en equipo y liderazgo, ya que nos armarán de un arsenal con el que podremos enfrentar todo tipo de situaciones, mantener el clima de trabajo o familiar, estable y positivo y simplemente aprender a disfrutar de cada proceso, en vez de transformarlo en un tormento.

Es importante aclarar que en muchas situaciones debemos llevar un control exhaustivo de los procesos y las personas implicadas, pero esto no es siempre así. Esto es bajo ciertas condiciones y momentos, no para toda situación. Por lo tanto aprender a identificar cuando aplicar control y cuando dejarlo fuera puede ser de gran ayuda a la hora de equilibrar nuestra vida personal.

 «Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.»

Charlie Chaplin

Continuará segunda parte

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