¿Porqué CrossFit?

En la vida hay cambios que nos hacen crecer y madurar. Hay situaciones que nos hacen darnos cuenta del valor de la vida misma. Permítanme contarles porqué practico Crossfit, qué fue lo que me llevó a decidir, «esto es para mí» y persistir en este deporte de fitness.

Metas

Fue la primera vez en mi vida que pude notar claramente como mis objetivos eran alcanzados en la medida en que practicaba. Tanto metas de corto plazo como otras de mediano y largo. Simplemente el entrenamiento funciona. Sin importar el pasado deportivo y de salud del individuo, vi en mí y en muchas personas que con la guía correcta de parte de los coaches y del trabajo duro durante el entrenamiento. Los resultados, normalmente físicos son alcanzados. Da lo mismo si quieres adelgazar o ganar peso, si quieres estar en buena forma, recuperarse de una lesión antigua o prepararte para alguna competencia deportiva específica. He visto atletas de variadas edades y cada uno con sus propios objetivos cambiar y mejorar en término de resultados en su condición física o nivel de fitness. Para mi fue toda una sorpresa ver mis propios cambios físicos en tan corto tiempo y al mismo tiempo darme cuenta de las cosas que era capaz de hacer cuando comencé y de las que soy capaz de hacer hoy.

Tener una buena condición física y conciencia corporal es una bendición para todo ser vivo. Pues nos mantiene sanos, estables, energéticos y motivados.

Estilo de Vida

Una cosa es estar vivo y otra es tener el estilo de vida que realmente queremos. Cuando hablo de esto, hablo de tener claras ciertas prioridades, o al menos las más importantes. Vale la pena preguntarse de vez en cuando, ¿Qué estoy haciendo con mi vida?, ¿Qué quiero hacer desde ahora en adelante? ¿Cómo quiero que sea y que quiero lograr?, ¿Cuándo voy a comenzar y cuándo quiero ver esto concretado?

Llevaba 5 meses ejercitándome de manera autodidacta en mi casa hasta que me recomendaron el crossfit. Fui a probarlo y desde el primer momento supe que sería lo mío. No se bien porque sentí eso en ese momento, pero simplemente lo sabia y punto. No había mucho más que cuestionarse al respecto. Tras varios meses de entrenamiento hasta hoy, fui modificando ciertos hábitos que si bien no me incomodaban del todo, no me permitían estar al 100%, como por ejemplo aprender la diferencia entre comer y alimentarse. Dormir productivamente, respetar los horarios de verdadero descanso y no confundirlos con excesivas horas detrás del computador o alguna pantalla. Aprovechar más aún todo tipo de experiencia al aire libre e incluso atreverme a aprender nuevos deportes como el surf.

Cuando comenzamos a empoderar un área de nuestra vida, esta al tiempo contagia al resto de nuestras áreas. Me di cuenta que entrenando 1 hora al día me mantiene más productivo en términos laborales, más motivado en términos psico-emocionales y más seguro en relación a mis objetivos y mis capacidades.

Propósito

Alguien hace poco me preguntó: ¿Si bien con las metas a corto y mediano plazo puedo mantenerme motivado día a día, cómo hago para mantener la motivación para una meta u objetivo que es para el largo plazo?. A lo cual respondí: «Teniendo un propósito»

Tener un propósito de vida es como armar un puzzle. Primero debemos saber como debería verse y luego comenzar a agrupar las piezas según colores y similitud para luego, parte por parte, paso a paso ir armándolo. A veces hay piezas que parecieran no encajar en ninguna parte, y estas solamente se podrán utilizar cuando tengamos otras partes del puzzle armado. ¿Pero cómo saber si este es el puzzle que realmente quiero armar, gastar tiempo, recursos, sacrificar horas con mis amistades y familia o incluso no recibir ningún tipo de remuneración?

Porque un verdadero propósito está conectado con nuestras celulas, con nuestras emociones y con nuestra mente, inseparable e indivisible. Cuando no conocemos el verdadero propósito nos sentimos perdidos o extraviados. Pero las piezas correctas comienzan a aparecer cuando comenzamos nosotros a comprometernos con encontrar ese propósito verdadero. Podemos no saber nada de lo que queremos, pero alguna idea tendremos de lo que ya NO queremos. Y comenzamos de esa manera a hacer los cambios en nuestra vida para eliminar o cambiar hábitos, relaciones o trabajos. Una vez hemos clarificado el camino y eliminado el sobre peso, nuestro andar se hace más liviano por que al menos sabemos por donde caminar y podemos adquirir nuevas herramientas y experiencias que nos enriquecerán y empoderarán en nuestro camino.

En ese sentido el Crossfit no es tan distinto a todo lo demás. Cuando quieres aprender un movimiento nuevo, suponiendo que fuera un levantamiento olímpico como el snatch. Primero debemos ver en que posición estamos frente a la realidad de nuestra técnica y como queremos llegar a hacerlo. Luego dejarnos ayudar por alguien con más y mejor experiencia que uno para detectar los problemas y finalmente seguir sus sugerencias y entrenar tan duro como estemos dispuestos para conseguirlo.

¿Cómo se relaciona esto con mi propósito?, Simplemente así; Como Life Coach, en numerosas ocasiones mis coachees acudían a mí para conseguir mayor confianza, adquirir hábitos emocionales nuevos, como dejar de sentirse solo o dejar de sentir celos. Como su Coach y llegando a la conclusión de que el ejercicio físico es excelente tanto para la salud física como mental y emocional, les sugería comenzar a practicar algún deporte o simplemente tener alguna actividad física 1 o 2 veces por semana. Y esto me llevo a mí a hacerme la siguiente pregunta: ¿Estoy siendo 100% congruente conmigo mismo, mi trabajo y mis coachees?, Entonces decidí que para ser un buen Coach, debía ser capaz de dar el ejemplo, al menos en aquellas cosas que yo considero importantes. Pues resultaba muy fácil simplemente sentarse detrás de un escritorio y decirle a alguien, debes correr 3 veces por semana y esperar que lo hiciera. Pero cuando empecé a experimentarlo yo mismo, algo cambió y para bien. Ya que poco a poco se hacía menos necesario decirle a la gente lo bueno que es hacer deporte, ya que eso comenzó a mostrarse por sí mismo a través de mi propia práctica.

Finalmente, debo decir que cuando nos vamos alineando poco a poco, conscientemente con nuestro propósito, cada vez es menos necesario esforzarse por encontrar las piezas y se vuelve más un tema de saber aceptar, fluir y persistir.

Integralidad

Este es un valor muy importante para mí. Ya que siempre he sido un inconformista y con ganas de hacerlo todo. Por eso, con el tiempo he aprendido a integrar cada una de estas partes, que se veían a veces tan separadas o inconexas unas de otras y a darles un sentido a través de mi propia vida.

Cuando era muy pequeño mi madre me leía la Ilíada y la Odisea en vez de los clásicos cuentos para niños. Eso generó un apetito por saber más sobre culturas y mitología lo que me llevó a aprender más sobre Pitágoras y su escuela. Y si hay algo en lo que congeniamos es que debemos aprender a conocernos a nosotros mismos y esto se puede lograr por medio del ejercicio físico, el razonamiento y la sabiduría. Para lograr esto me propuse practicar y desarrollarme por medio de tres disciplinas: Crossfit, Coaching y Meditación. 3 herramientas que abren puertas internas para quién las practique y generan consciencia y felicidad.

¿De que nos sirve ser muy bueno en una sola cosa si en todo lo demás realmente apestamos? Respeto la decisión personal de alguien en volverse especialista en un área, pero la vida es y será siempre mucho más que lo que podemos experimentar y conocer, por lo tanto ponerse límites me parece absurdo. Aunque no podamos hacerlo todo, tratar de explotar nuestro máximo potencial en todo lo que podamos, me parece una visión de vida más sensata. ¿De qué depende?, De nuestros valores, de reconocer lo que nos parece verdaderamente importante para nosotros mismos y para todo el resto y luego atrevernos a hacerlo.

Una experiencia mística…

Era el 2012 no llevaba más de 2 meses entrenando y en un WOD que estaba siendo muy duro para mí tuve una experiencia sorprendente. Quedaba cerca de 1 minuto para terminar y me faltaban unas 5 flexiones de brazo para terminar. Pero mis brazos estaban agotados al nivel en el que simplemente no podía levantarme ni siquiera una vez más. Simplemente se había vencido toda mi fuerza.

Estaba tirado en el piso y un coach fue donde mí y me pregunto, cuántas repeticiones me faltaban, le dije, 5. El me dice, vamos te queda 1 minuto tu puedes hacerlo. Escuchaba su voz, pero mi cuerpo no respondía, debido a la energía y motivación del coach, decidí intentarlo nuevamente, simplemente cerré los ojos e hice un «push up» con toda la fuerza que me quedaba. En ese instante sentí que el tiempo se detuvo, escuchaba la voz del coach a la distancia, mi mente ya no estaba en el cuerpo ni el cansancio, no había un antes o un después, era un AHORA. Reuní fuerzas de mi propio pensamiento y mente y con claridad me dije, levántate una vez más y el cuerpo lo hizo, lo volví a hacer, no estaba preocupado por el tiempo ni por cuantos más debía hacer, sólo enfocado en ese instante y en ese movimiento, volví a repetir la misma instrucción y el cuerpo volvió a levantarse. Seguí haciéndolo sucesivamente hasta que el coach me dice, BIEN LO LOGRASTE y 10 segundos después sonaba el reloj que marcaba el final del entrenamiento.

Le agradecí profundamente por el apoyo y la motivación y sentí una gran felicidad al darme cuenta que había roto o traspasado un umbral que estaba dentro de mí. Un límite de mi mente, un límite del espíritu.

Un ejercicio tan simple había sido vehículo para tener una gran experiencia de despertar que me inspiraría a profundizar en este camino de vida.

A veces las cosas más sorprendentes pueden estar donde menos nos las esperamos, y mientras nos mantengamos en aquello que nos hace felices, nos llena de propósito y sirve al resto, la vida misma se encargará de que no volvamos a perdernos. Todo es posible para el que quiere realmente.

¡Los invito a escribir y comentar!

Dos años de Fitness

Hace dos años comencé a entrenar Crossfit.

Sin duda una de las mejores decisiones que podría haber tomado en mi vida. Pues no sólo ha sido el factor primordial de cambios físicos y de actitud positivos. Sino también ha sido un camino para despertar y darme cuenta de las cosas que valen el esfuerzo, aprender una metodología que me permite aplicarla a cualquier otro tipo de actividad y de seguro me conducirá a resultados más allá de mis propias expectativas.

De todo lo que podría comentarles en este nuevo artículo, me enfocaré en resaltar aquellas cosas que he aprendido y que me sirven día a día, sin importar la situación por la que este pasando. Son verdaderas joyas que me he ganado, aprendiendo a reconocer en mí mismo, todo aquello que quería conseguir.

El momento correcto, la decisión correcta

Por ahí me dijeron que cuando estamos en el camino que nos corresponde, todo confluye para que se den los resultados que buscamos. Esto lo he experimentado en diversas ocasiones en el transcurso de estos dos años, y me he dado cuenta de esto por medio de numerosas señales. Por ejemplo el hecho de que tanto amigos como personas cercanas comenzaran a reconocer mis resultados a nivel de pedirme que los «entrenara» o que los «ayudara» a conseguir objetivos para mejorar su estado físico, como bajar o subir de peso, sentirse mejor físicamente y mentalmente, etcétera. Simplemente se han dado las causas y situaciones para que esto ocurriera. Considero que es bueno estar atento a este tipo de señales, ya que nos ayudan a reconocer que las decisiones que hemos tomado han sido las correctas. Creo que no hay nada más gratificante, que ver a las personas que han depositado su confianza en ti, esforzarse y alcanzar sus propias metas. Recibir sus «feedback» siempre de manera auténtica y motivarlos a ir por más.

El camino puede tener inicio, pero no necesariamente tiene fin.

Adaptación positiva

Sabemos que estamos en constante cambio y que la llave de la supervivencia y de la superación personal y humana se encuentra en nuestra capacidad de adaptarnos. Mientras menos resistentes a los cambios seamos, mientras más permeables a las nuevas condiciones nos mantengamos, tendremos mayor capacidad de seguir adelante. Si a esto le sumamos el hecho de que tener una actitud mental y emocional positiva, es una decisión diaria, nos volvemos automáticamente responsables 100% de nuestros resultados. Es por esto que a pesar de todo desafío la clave es mantenerse positivo y flexible. Un viejo sabio decía: «se como un árbol, resistente para aguantar el viento y el agua y flexible para que no te derriben». Esta habilidad me ha servido bastante y se ha vuelto una herramienta fundamental. Sin importar que tipo de persona seas o de donde provengas, aprender a adaptarnos con una actitud positiva, definitivamente nos llevará hacia las mejores circunstancias y nos ayudará en los mayores desafíos.

Humildad, paso a paso

Creo que tener metas es importante y tener pasión es fundamental para cualquier actividad en que queramos tener éxito. Pero sin la humildad para ver nuestros propios límites caeremos en los peores errores. Me he dado cuenta de que las peores lesiones vienen cuando no somos realistas y comenzamos a sobre exigirnos. ¿Quieres ser fuerte? ¿Quieres correr 20k y no morir en el intento?, Comienza paso a paso. si piensas que puedes saltarte etapas, hazlo. Pero recuerda que si caes, tendrás que partir desde donde estabas antes. En vez de generar una base más fuerte y sólida. Se responsable con tu propio cuerpo. El nivel de energía utilizada en el Crossfit es bastante elevado y si no nos ocupamos responsablemente de nuestra alimentación y horas de sueño, estaremos cayendo en perjuicio de nosotros mismos y en vez de notar mejorías, correremos mayor probabilidad de lesiones, y nadie quiere lesionarse. Es por eso que el trabajo consistente es más importante que intentar sobrepasar ilusoriamente nuestra capacidad.

Cuando comencé con la decisión de cambiar mi estilo de vida e integrar la actividad física, no tenía la disciplina creada para ponerme a entrenar 3 o 5 veces por semana. Entonces aceptando esta condición, sabiendo que podría desistir fácilmente. Comencé a entrenar 2 veces por semana. Y mi compromiso conmigo mismo era simplemente eso. 1 hora, 2 veces por semana. Pasé por semanas en donde no lo cumplí, pero a pesar de eso, continué. Al cabo de 5 meses de entrenar solo, sentí que había conseguido reemplazar viejos patrones comportamentales, y había recién comenzado a «experimentar» el primer peldaño de mi meta inicial.

Por lo tanto, no desestimen el paso a paso. Actúen consistentemente y cuando sientan que controlan ese nivel, entonces vayan por más. Si les gusta tomar riesgos, háganlo, pero si no obtienen los resultados esperados, no se desilusionen y mantengan el ritmo que llevaban hasta ese momento.

Persistir consistentemente

Esto es una habilidad que se encuentra en las vísceras y en el corazón y no tanto en la mente. La capacidad de persistir, de seguir adelante, cueste lo que cueste. Aunque nos desmotivemos, aunque nadie entienda porqué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Creo que todo ser humano ha aprendido esto de una forma u otra. Para mi, ha sido desafiante y a la vez energizante, aprender sobre mi propia capacidad de persistir. Me motiva el hecho de saber que aquello por lo que estoy atravesando, es un desafío para ser vencido, y que sólo el trabajo consistente me conducirá al éxito. Porque no basta con que una o dos veces hayamos vencido, debemos vencer siempre. Y para mi eso no significa ganar una medalla de oro o recibir un elogio, para mi el éxito es saber que cada día di lo mejor de mí. Me siento exitoso, empoderado y me dan ganas de compartir al mundo lo que hago, por que simplemente creo que dar lo mejor de uno mismo, constantemente nos vuelve mejores seres humanos al servicio de otros.

Como decía Einstein: «1% de inspiración y 99% de transpiración».

Les dejo un gran video que explica la esencia de lo que es el Crossfit y lo que simboliza.

Espero que este artículo les sirva y no duden en contactarse conmigo para conversar sobre sus metas y aspiraciones. Compartan libremente sus propia historias de éxito y superación, porque les dará fuerza a ustedes y a los que tienen a su alrededor.

*Fotografía Diario la Tercera, Enero 2014

De afuera para adentro

Cuando tenía 6 años mi abuela materna me hacía saltar una vara, cuando estaba en el aire me preguntaba las tablas de multiplicar. En la medida que saltar me era más fácil, subía la altura de la vara y si me equivocaba multiplicando, volvía a repetir. La idea del juego era saltar cada vez más alto y ser más preciso con las tablas de multiplicar. Lo que generó es que desarrollé una habilidad para hacer cálculos matemáticos mentalmente y muy rápido. Para mi era simplemente un juego por lo que no generé rechazo a aprender matemáticas.

¿Qué sucede cuando entrenamos nuestro cuerpo? ¿Qué sucede cuando entrenamos nuestra mente? ¿Existe alguna diferencia?

En mi propia experiencia, no la hay. Pues cuando comenzamos a entrenar nuestro cuerpo, llegan situaciones en las que para seguir avanzando, romper ciertos límites y conseguir metas determinadas, necesitamos que la mente sea el gran motor y gestor de este proceso, para mantenernos enfocados, concentrados, positivos y motivados.

Desde otro punto de vista si solo entrenamos nuestra mente, como por ejemplo aprender a meditar, estudiar o cualquier disciplina científica. Llegará el momento en que el cuerpo también se verá involucrado, pero con la diferencia de que será bastante más difícil dominarlo o enseñarle sólo a través de nuestros pensamientos.

Debido a esto, pienso y creo que si aprendemos a través del ejercicio físico a desafiarnos a nosotros mismos, aprenderemos también a hacerlo con la mente, luego cualquier disciplina mental nos será mucho más fácil. Entraremos más rápido a un estado de calma mental y concentración como para meditar o estudiar.

Lo más asombroso es que todo lo que aprendes para una cuestión en particular, lo puedes aplicar a todo lo demás.

Así aprovechándonos de esta capacidad neuronal, podemos poner en práctica cualquier plan de acción que tengamos en mente, ya sea para irnos de viaje, comprar una casa o un carro nuevo, cambiar de estilo de vida, etc.

Por otro lado, cuando aprendemos a auto-motivarnos, para salir de nuestra zona de confort y ejercitamos sin importar el frío o calor, o si es de día o de noche, etc. También podremos hacerlo con cualquier otra actividad.

Sin duda el mayor esfuerzo es vencer la pereza. Cuando aprendemos a salir de esta, cortamos las excusas y hacemos eso que siempre quisimos, entonces se prende el fuego interno de la motivación. El cuál necesitará estar constantemente atendido. Hasta que de pronto deja de ser un esfuerzo, y es mas bien un hábito que valoramos y que habremos incorporado a nuestro sistema de vida.

Por esto, los invito a comenzar desde afuera para adentro. Y si ya lo han hecho, los invito a incorporar en sus rutinas de ejercicio físico, prácticas mentales que los apoyarán en su desempeño y en su vida .

Ejercicio para correr y activar el pensamiento positivo:

1. Corre 400 metros o más.

2. Mientras corras ocúpate de tu respiración, haciéndola un acto conciente.

3. Elige una frase positiva relacionada a algúna meta en tu vida, por ejemplo: «Yo soy fuerte y lleno de energía vital», «Yo soy una persona feliz y próspera».

4. Repítela mientras corres y respiras concientemente.

5. Descansa y mientras bajas tu ritmo cardíaco, piensa en 3 fórmulas para que se concreten tus metas.

Puedes hacer esto con cualquier ejercicio aeróbico. Sentadillas, flexiones de brazo, etc.

Que tengan una gran semana y no olviden comentar y compartir sus experiencias!

El deporte en mi vida

Desde pequeño el deporte estuvo presente en mi vida. Recuerdo cuando tenia 5 años y mi abuela me hacía saltar lo más alto posible mientras repetía las tablas de multiplicar en el aire. Y le agradezco profundamente que lo haya hecho, porque me ayudo a desarrollar mi pensamiento abstracto desde muy joven.

Luego en el colegio tenía deportes como el futbol, rugby, atletismo y cross country. Y a los 16 conocí el «Hankido», arte marcial koreana el cual practiqué por 3 años.

Entre los 20 y los 30 años conocí diversas disciplinas marciales, como el Tai chi, Ninjutsu, Muay thai. Aunque nunca profundicé demasiado en ellas, me han ayudado muchísimo para mantenerme en mi centro independiente de la situación por la que esté pasando en cada momento. Y una que otra caída que una voltereta asimilada me ha salvado de alguna fractura o lesión mayor.

El punto de quiebre lo tuve a eso de los 26 años, en que salí a tomar el bus y este ya estaba saliendo y tuve que correr unos 100 metros a toda velocidad para alcanzarlo y ¡no lo conseguí!

Mi frustración fue enorme, no solo por que había perdido el bus, sino por que siendo tan joven me encontraba en un estado de salud deplorable que en un estado de urgencia podría haber sido de vida o muerte.

El año 2012 tomé la decisión de hacer ejercicio y asimilarlo como una forma de vida, ya no más eso de comenzar y ni durar un mes, ni solo dejarlo como un proyecto sin ser realizado. Quería generar un cambio real.

En ese momento estaba con varias ocupaciones y los recursos eran escasos, entonces pagar algun gimnasio o academia me era imposible.

Pensé así: «No necesito pagar dinero para correr o hacer unos cuantos abdominales, sólo la motivación de hacerlo»

Entonces armé un programa y comence a entrenar 2 veces al día en el jardín. Era simple, repetir ejercicios que ya había aprendido años atrás.

Lo más dificil de esto en verdad era salir del sofá después de mi trabajo o cuando hacía mucho frio. Creo que desde que comencé, pensé en desistir unas 1000 veces al día, cada vez que me tocaba entrenar de acuerdo a mi programa.

Youtube y sus videos de motivación me ayudaron para automotivarme. Ponía la canción de Rocky y me mentalizaba. Entonces cuando había terminado lo único que quedaba era una enorme sensación de gratitud hacia mí mismo, por haberme vencido a mí mismo ese día.

Persistí unos 6 meses y cuando estaba llegando a un punto de aburrimiento descubrí el Crossfit. Fui a una clase de prueba y tuve la sensación de que esa no sería la última vez que estaría ahí.

Ahora ya he cumplido casi 2 años de haber integrado el ejercicio físico en mi vida, he visto como mis metas se han concretado, he vivido la sensación de estar pleno y despierto, con mi cuerpo al 100% de sí. Y principalmente he aprendido que esto es el resultado de la motivación para comenzar y la fuerza de voluntad para persistir.

Mis metas físicas las he ido concretando paso a paso y algunas en menor tiempo del que tenía planeado.

No importa que es lo que hagas, ya sea un deporte, un estilo de danza o arte marcial. Hacer deporte es lo mejor que le puedes hacer a tu cuerpo y es lo mejor que le puedes enseñar a hacer a tu mente.

Aún hay más metas por cumplir, el 2014 se viene aún mejor. Hay más marcas por mejorar y hay más personas con quienes compartir y apoyar en su proceso personal.

Bienvenidos a mi nuevo Blog

Hola, mi nombre es Félix Enrique Fuenzalida Muñoz, de nacionalidad chilena y amante de la vida en todos sus aspectos y niveles.

El propósito de este blog es poder añadir en sus vidas palabras y mensajes que activen positivamente, pensamientos y emociones que constribuyan a su crecimiento como individuos.

Aquí podrán encontrar material de motivación, espiritualidad, datos sobre Neurociencia y más! Así que los invito a subscribirse y seguirme en esta nueva aventura!

Abrir chat