Guía para lograr tus sueños el 2015

¿Qué te gustaría hacer el 2015?

¿Emprender, viajar, cambiarte de trabajo, casarte, divorciarte, disfrutar más la vida, hacer más deporte, pintar, escribir, aprender a tocar guitarra, declarar tu amor, ver a algún viejo amigo, meditar?

Las opciones son miles, y normalmente el tiempo nos alcanza para unas pocas. Poco a poco vamos logrando algunos de nuestros objetivos y vamos dejando otros de lado. Pero muchas veces no estamos haciendo nada que realmente queremos. Simplemente estamos en la misma vida de siempre, esperando ese momento en que nuestra economía mejore o que algún hijo termine sus estudios, o simplemente que haya menos frío o calor. Y esperando se nos va el tiempo, se nos va la vida y las oportunidades. Las prioridades van cambiando y lo queramos o no hay que elegir, y seguimos adelante.

Cuando fue la última vez que te miraste al espejo fijamente y preguntaste, ¿Quién es el que está ahí? ¿Que cambiaría hoy de mi vida? Podría ser algo físico o un sentimiento o emoción. Podría ser la forma en que me siento conmigo mismo y con mi vida y de la la misma manera, como me siento con los demás, con mi familia, con mis amigos, la sociedad y el mundo. ¿Qué cambiaría hoy mismo, si tuviera la oportunidad, como si fuera una hoja en blanco? ¿Con qué colores la pintaría?

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Para que no nos quedemos con más interrogantes aquí viene una guía de preguntas y acciones que nos ayudará a crear un 2015 tal y como más nos gustaría.

«En un año tenemos 365 oportunidades para ser felices, exitosos y lograr todo lo que nos propongamos».

La acción del día 1 se suma a la del segundo, y el tercero y así sucesivamente, y poco a poco vamos creando la realidad que tanto anhelamos. Tener consciencia de un propósito anual nos mantendrá motivados y con la determinación para superar todos esos momentos en que pareciera ir todo en nuestra contra. Ya que si fuera fácil, cualquiera lo haría.

Que mejor que comenzar desde el día 1 con unas cuantas estrategias y acciones predefinidas, para lograr todo aquello que nos planteemos. Es fácil, divertido y relativamente rápido. Es un espacio para uno mismo, que en un par de horas podemos al menos tener un cuadro de lo que queremos lograr.

8 pasos simples

1. Analiza que metas te propusiste el 2014, cuantas de ellas lograste y de 1 a 10 donde 1 es muy malo y 10 es excelente, evalúa tus resultados. No te vayas a frustrar porque llevas años obteniendo los mismos resultados o porque no conseguiste nada o casi nada.

2. Simplemente con ese resultado pregúntate: ¿Qué aprendí el 2014, de errores y éxitos?, ¿Qué podría haber hecho diferente?, ¿Cuánto tiempo, energía y recursos utilicé para alcanzar mis objetivos?

3. Deja el pasado atrás. Busca un lugar tranquilo, donde haya naturaleza, respira conscientemente un par de veces y comienza a visualizar que quieres hacer el 2015. Atrévete a soñar en grande, crea historia de cómo lo harías, aquí todo esta ocurriendo en la imaginación, por lo tanto no le pongas negatividad ni pesimismo. Date todo el tiempo que quieras para esto.

4. Toma una hoja en blanco, y escribe todas estas ideas locas que se te han venido a la mente. Traza lineas y conecta unas con otras, como un mapa de ideas. Simplemente deja que todo lo que había imaginado se plasme en el papel, con palabras claves, dibujos, etc. La sección de nuestro cerebro que se encarga de escribir es la misma que hace que el cerebro comprenda lo que es «real». Por lo tanto al hacer este ejercicio, estamos utilizando todo nuestro lóbulo frontal y su capacidad de crear e imaginar en conjunto a la parte del cerebro que vuelve real lo que pensamos. ¡Es importante saber esto, pues la mayor parte de nuestros proyectos y sueños no los conseguimos nunca, porque no los ponemos en el papel!

5. En una hoja nueva, toma las más importante, ponles una fecha tentativa, pueden ser los meses del año que te gustaría que eso se haya logrado. Si sabes que hay acciones que conllevan otros procesos, calcula más o menos y atrévete a ponerle una fecha o mes. Si lo cumples antes, increible, si no, no pasa nada, simplemente, re-diseñas tu plan. Recuerda que los planes no son para hacerlos una vez y dejarlos ahí botados, es importante revisarlos y evaluarlos periódicamente.

6. Escribe sub-acciones o metas secundarias que deben cumplirse antes de tu gran meta, como si fuera un árbol. Si puedes, ponles fechas como hiciste con las metas más importantes. Define colores específicos para cada rama, esto le dará carácter y un color que le dará fuerza.

7. Cuando hayas terminado esto, déjalo a un lado. Toma un té o café o simplemente un vaso de agua. Camina un poco y luego regresa. En una tercera hoja en blanco, dibuja algo, puede ser abstracto con miles de colores o figuras específicas. Date el tiempo que sea necesario, no pienses mucho, simplemente ten en mente que ese dibujo tendrá con sus colores y formas, ordenadas o desordenadas, realistas, oníricas o simplemente rayas que van y vienen, todo eso que escribiste anteriormente. Será el dibujo que representará tu 2015. Hazlo con mucha consciencia por que con la intención, emoción y energía con que lo hagas, será también como vivas el año que viene. De manera visible deja que el número 2015 se vea grande al centro de tu hoja para que no pierdas el foco. No es pintar por placer simplemente, sino que es pura consciencia y arte creativa en función  de tu éxito profesional, felicidad, amor y todo lo que anhelas.

8. Obsérvalo, tómale una foto con tu teléfono para que lo puedas ver cuando quieras durante el año, pon música que te guste mucho y celebra como si ya hubieras conseguido todo aquello. ¡Guarda todo y ya estás listo para abrazar el 2015 con tu dibujo y tu plan de acción!

«Se de las personas que hacen que las cosas sucedan».

Finalmente, esto podrías decir que es magia, pero en realidad es un juego y tómalo como tal, porque recuerda que los resultados de lo que hagamos el 2015 dependen absolutamente de la dedicación y energía que depositemos. La mayoría de las cosas no suceden mágicamente como un milagro, sino son el resultado de nuestras acciones. El dibujo y el mapa de ideas, son solo un recordatorio y por supuesto puede cambiar durante el año, tanto tus prioridades, objetivos y hasta incluso tu gran sueño.

Los invito a comentar, compartir sus experiencias y compartir este artículo si consideran que podría servirle a alguien que conozcan. ¡Feliz año nuevo!

4 hábitos para dejar de pensar demasiado

¿Piensas demasiado?

Incontables veces me han criticado que pienso demasiado. A veces también como una manera de elogiarme pero normalmente como un llamado de atención, como diciendo, ¡sólo hazlo!. Y con el transcurso del tiempo concluí que si bien no es nada de malo pensar bien las cosas y tener una capacidad de análisis más profunda, para muchas actividades e incluso para la buena salud, pensar demasiado no es tan positivo. Entonces, ¿Cómo dejar de hacerlo?

Muchas ideas se vienen a la mente automáticamente, pero la más simple, fácil y que no requiere de un gran plan, es simplemente ponerse a hacer algo. 

¿Pero qué? ¿cómo? ¿es correcta esta forma de hacerlo? ¿qué pasa si me equivoco?…

Bueno aquí presento 4 acciones diarias que podemos poner en práctica desde ahora mismo y que poco a poco nos ayudaran a cambiar el hábito de «pensar demasiado» y así abrirnos a la posibilidad del éxito, de la tranquilidad mental y de ganar confianza en nosotros mismos.

Posibles causas

Inseguridad y duda

No creer en uno mismo. No saber que somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos. Ahogarnos en un vaso de agua. Pensar que todo debe ser hecho de una sola manera. Carecer de la visión a largo plazo para entender que ciertos procesos traerán resultados en el mediano o largo plazo. Estructuras de pensamientos que limitan, como utilizar demasiadas palabras negativas o de poco compromiso como «quizás, intentaré o trataré». Esperar a que las circunstancias sean las ideales para ponernos en acción, sin entender que es uno es el que las genera. Escuchar demasiado la opinión de otros y a la vez esperar causar una buena impresión. No permitirnos hacer el ridículo o equivocarnos. Dejar de reírse de sí mismo. No escucharse ni hacerse caso.

Sedentarismo e inercia

Tener una vida sedentaria, alimentarnos mal o pésimo, hacer poco ejercicio, no salir de la rutina, no conocer personas nuevas, quedarnos quietos sin hacer nada. En vez de estar haciendo algo, quedarnos pensando podría estar haciendo tal o tal cosa, apegarnos demasiado a lo que tenemos, a la gente que frecuentamos, a lo que comemos, ver demasiada TV o quedarnos demasiado tiempo en el computador procastinando. Simplemente, no atrevernos a salir de nuestra zona de confort no solamente nos lleva a la inacción, sino que nos hace dormir como esperando que el día de nuestra muerte llegue, como un veneno que mata poco a poco.

Resultados de pensar demasiado

Ansiedad y estrés

¿Qué ocurre cuando pensamos demasiado, no hacemos lo que debíamos haber hecho, no logramos las metas que nos propusimos y seguimos aplazando nuestros propios sueños?

Sobreviene la culpa, lo que genera ansiedad, que día a día va incrementando, como un parásito en nuestro sistema de pensamientos y que comienza a ganarle espacio a aquellos pensamientos y emociones positivas que nos hacen salir de nuestra cama motivados, agradecidos y felices. Se aprovecha de los problemas subyacentes y colindantes y los utiliza como excusas para hacerse más fuerte como una mancha de petroleo en el océano, que se va expandiendo poco a poco y contamina el agua, los animales, playas y todo lo que toca en su camino.

Después nos preguntamos por qué estamos enfermos, porqué la gente enferma de cáncer y depresión, porqué no podemos ser felices, porqué nos afectan tanto las cosas que suceden a nuestro alrededor y poco a poco dejamos de ser nosotros mismos y somos esta mancha de petroleo, que incluso incita a contaminar la mente de la gente a nuestro alrededor con nuestro pesimismo pegajoso.

Nos acomodamos en ella y creemos que el mundo entero es así y si no, debe serlo. Pensar demasiado es la enfermedad del hombre y la mujer que no toma el timón de su vida. Que no se responsabiliza de su propio existir y de sus acciones. Del que no quiere estar presente y busca métodos de evasión, abusando de estupefacientes o de cualquier cosa que a ratos lo haga olvidarse un poco más. Y así como en una historia dramática, morimos lentamente, engullidos por la propia oscuridad de nuestros pensamientos.

Nos contamos historias, fantaseamos, creamos mundos enteros, pero ninguno es real, ninguno contiene lo esencial que es la acción misma de ser. Nos masturbamos con estos pensamientos, formando hábitos, en el metro o en el bus, en el trabajo, en la calle o en una fiesta. Preferimos huir a estos pensamientos por que nos mantienen a salvo del dolor, de la frustración, del ridículo, del que dirán, pero nos mantienen atados a una existencia dolorosa, ignorantes y amarrados a repetir incontables veces, patrones que nos llevarán siempre a los mismos resultados.

¿Qué hacer?

1. Tiempo libre

Cuando tengas tiempo libre, úsalo en algo productivo y que te llene. Como tocar un instrumento, pintar o dibujar, hacer ejercicio. Ordenar tu habitación, rediseñar el espacio en tu casa. Busca todas esas cosas pendientes que dejaste hace meses o años y hazlas. No digo que no descanses, pero dedica al menos 1 hora de tu día o al menos a la semana para esto. Simplemente no pienses, haz una lista y ponte en movimiento. El único remedio que conozco para salir de esta inercia y del sobre pensamiento es ponerse a hacer algo. Y mientras lo hagas, no estés pensando, sino que mantente presente en aquella acción que emprendiste y hazla lo mejor posible. Verás como pasa el tiempo, como algo que quizás te daba mucha pereza se transforma en una nueva entretención y hasta podrías descubrir un talento que por ahí habías olvidado.

2. Ten un hobby

La vida no es solo trabajo o estudios. Dedícate a algo que te guste mucho y dedícale horas, las más posibles. Hazte bueno en eso y luego enséñalo. Descubrirás un nuevo propósito en tu vida, nuevas pasiones e incluso el vuelco profesional que estabas buscando. Un día ese hobby puede que sea parte de tu estilo de vida, en que deje de ser un hobby y sea una prioridad. Entonces busca otro hobby y vuelve a comenzar, sin abandonar tu nueva prioridad. Re hace tu vida en torno a acciones sencillas en actividades que te llenen y verás como pronto tus pensamientos, lejos de ser negativos, serán positivos y productivos.

3. Descansa y aliméntate correctamente y ejercita diariamente

Con las exigencias del día a día nos olvidamos de algo importante, nuestro cuerpo. Ocuparse de él debería ser una prioridad para todos. Y lo que nuestro cuerpo requiere son 3 cosas fundamentales, darle las horas necesarias de descanso, como dormir, relajarse, ir a la naturaleza, etc. Alimentarse sanamente, lo más natural y sano. Mientras menos «productos» consumamos nuestro organismo estará mejor. Eso quiere decir, reducir la ingesta de bebidas carbonatadas, azúcares, golosinas, comida congelada, comida rápida, etc. Y por último hacer ejercicio 3 veces a la semana mínimo debería ser una prioridad, movilizaremos toxinas acumuladas en la sangre y órganos, generaremos hormonas que nos mantendrán en estados de mayor felicidad y motivación y por sobre todo, sentiremos que nuestro cuerpo enferma menos, nos acompaña a cada aventura que le propongamos, mejorará nuestra vida sexual, nos sentiremos capaces de hacer más cosas, seremos más productivos y aprovecharemos el tiempo con calidad.

4. Medita

Aprender a meditar es como ganar una caja de herramientas para aprender a manejar nuestra mente. No se trata de sentirnos en paz despues de repetir un mantra, se trata de aprender a llevar el timón de nuestros pensamientos, sin dejarnos influir por cada pensamiento y emoción que nos sobreviene. Aprender a meditar es el camino para disfrutar de la vida de forma plena.

Comienza por lo simple

Finalmente cualquiera de estas cosas nombradas o cualquiera que te gustaría comenzar a hacer desde hoy en adelante, van a requerir de un esfuerzo. Es por esto que recomiendo comenzar por lo simple. Levántate de esa silla y saca a tu perro a pasear, pero no en 5 minutos, de inmediato, después terminas de leer el artículo. Un paso a la vez, cuando regreses y termines de leer el artículo haz una lista de no mas de 4 cosas que quieres hacer. Elige una, la más atractiva, simple de realizar de acuerdo a tus tiempos y comienza. Anótalo en tu agenda, en tu teléfono, en tu mano y simplemente comprométete contigo mismo. No hay imposibles para aquel que realmente quiere.

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Si sientes que quieres dar un paso más allá no dudes en contactarme y recibir apoyo de un Coach.

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