El Poder de la Confianza

El poder de la confianza es tan grande que puede crear imperios, puede unir pueblos, puede llamar a la gente a unirse y a respetarse, a amarse y trabajar con un fin común.

La confianza es un pilar fundamental en el desarrollo de todo ser humano, indispensable para toda relación, incluso con la naturaleza y sus fuerzas, la confianza es la que hace la verdadera diferencia entre un resultado y otro.

A veces puede que nos falte energía, dinero, recursos, habilidades, personas o amigos, pero con la confianza de nuestro lado, todo se puede lograr. Al contrario podemos tener todo en el mundo y sin confianza somos seres discapacitados, carentes o débiles. Y eso nos lleva más profundo a muchos más impedimentos personales, interpersonales, etc. De la falta de confianza, nace la envidia y los celos, de la falta de confianza nace el resentimiento, la cobardia, el miedo y la apatía.

Sin confianza somos muertos vivos, empujados por el devenir, por las fuerzas incontrolables, nos volvemos víctimas y secuaces de la negatividad. Destruimos poco a poco todo lo verdaderamente bueno, alejamos a la gente que nos rodea y por más amor que nos tengan, podemos hasta perderlos. Lo peor que puede pasar es perdernos a nosotros mismos, y dejarnos llevar hacia la negatividad que como una mancha de petróleo en el mar, contamina todo lo que toca, agua, tierra, planta y animal.

Lo mejor que puede pasarnos, es que gocemos de una confianza abundante, no sólo en nosotros mismos, sino que en la vida misma, y en los demás. Porque vivir es un acto de confianza en sí mismo.

La confianza es un valor trascendente o un valor maestro y saber reconocerlo nos ayuda a manifestar en nuestra vida todo su potencial creador.

En un acto de entender su significado, podríamos racionalizar que la confianza actúa en 2 «espacios».

Internamente y externamente, o sea lo que me pasa a mí y lo que le pasa al mundo por mi exceso y falta de confianza.

También podríamos decir que la confianza no es estática, sino que es más bien como el agua, se moldea de acuerdo a su recipiente y fluye de acuerdo a su caudal, así como puede estancarse, congelarse, evaporarse. Es por esto que la confianza, aunque podemos intentar definirla, la conocemos más profundamente por medio de nuestro sentir, de las emociones que evoca y produce esta relación entre el «yo» y la «confianza».

En lo personal, me ha hecho muy bien preguntarme sobre la relación que tengo con mi propia confianza. Meditar conscientemente sobre esto no hace ningún daño, muy por el contrario ayuda bastante. Por esto les dejo 5 preguntas clave, que estoy seguro les aportarán en su diario vivir y podrán ver reflejado esto en sus relaciones, trabajo, etc. Y si quieren profundizar aún más, puedes compartirlas con amigos, su pareja y familiares, para enriquecer aún más su conocimiento y experiencia sobre la confianza.

  1. ¿Cuánto confío en mí?
  2. ¿Espero que los demás confíen en mí de la misma forma en que yo confío en mi mismo?
  3. ¿Cómo me siento cuando no confío en mí mismo?
  4. ¿Quién es el responsable de la confianza que tengo hacia la vida?, ¿Culpo o responsabilizo a otros por mi propia falta de confianza?
  5. ¿Qué experiencias personales me han ayudado a incrementar mi nivel de confianza?

Hay que tener en cuenta que la confianza tiene ciertos enemigos u obstrucciones y es igualmente positivo observarlas y reconocerlas, ya que esto nos ayudará también a desarrollar estrategias para superar traumas y situaciones dolorosas que hayan debilitado nuestra confianza.

Dudas

Las dudas, la inseguridad, todas provocadas por el miedo, son el primer enemigo mortal de la confianza. Simplemente nos transforma en seres incapaces de confiar, con o sin justa razón, por más dolor que hayamos sufrido, no podemos vivir toda la vida así, ya que es un desgaste terrible, y no nos permitirá ser realmente felices, ya que como una sombra en nuestra espalda, estará siempre amenazante. Coartará todos nuestros emprendimientos, frustrará las relaciones nuevas y contaminará las antiguas.

Palabra clave: ACEPTACIÓN

Control

El Control o más bien la necesidad de control, como una consecuencia del miedo es el segundo mayor enemigo, pues no nos deja en paz. No nos permite soltar y dejar que las cosas sucedan a su propio paso. Y si bien podemos volvernos personas muy eficientes y ejecutivas, llega un momento en que el exceso de control, nos puede alejar de las personas que colaboran con nosotros, provocando ambientes laborales y familiares incómodos. Aprender a trabajar en equipo, desarrollar distintos tipos de liderazgo y confiar en los demás, nos hará mejores líderes y mejores personas, reducirá nuestro nivel de estrés y consecuentemente nos sentiremos en paz y disfrutaremos de mayor armonía en el día a día.

Palabra clave: LIDERAZGO

El Poder de la Confianza nace de nuestro corazón, de nuestra mente consciente. Mientras más nos conozcamos a nosotros mismos, mientrás mayor aceptación y liderazgo desarrollemos, lograremos obtener una vida plena de confianza máxima. Sin importar las dificultades que la vida nos presente, no nos perderemos, ninguna herida será tan profunda, ningún problema tan grave y siempre sabremos que no existe la soledad, mientras apredamos a confiar en nosotros mismos.

Confía en tí y el mundo se abrirá. Como es adentro es afuera, por lo tanto, confía en tí mismo y el mundo lo hará también.

Si han encontrado de utilidad este artículo, y deseas obtener ayuda de un Coach profesional, no dudes en escribirme. Juntos conquistaremos la confianza que mereces.

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6 Hábitos que Importan

¿Vida Equilibrada?

Tener una vida equilibrada no es tan fácil. Son muchos los factores a los que debemos poner nuestra atención diariamente, y poco a poco vamos simplificando nuestras prioridades. Queremos  lograr diferentes cosas en el trascurso de la vida, y el desequilibrio nos juega en contra a la hora que más necesitamos estar al 100%. Es por esto que de todas las actividades, hay 6  que considero prioritarias para cualquier persona y que dándoles la atención necesaria podemos generar un soporte físico – emocional – mental y espiritual, que le de estabilidad a nuestro proyecto de vida.

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Primero, respira…

Antes de seguir leyendo, tómate unos minutos, observa la imagen y pregúntate si realizas satisfactoriamente estas 6 actividades semanalmente. Considera cada punto como único y a la vez como parte de un sólo ecosistema. Es tu vida y nadie sabe mejor que tu, como estás viviéndola, aunque, a veces tenemos dudas y es bueno pedirle la opinión a alguien no tan cercano ni lejano, alguien que nos observe y con mayor objetividad nos pueda dar un feedback en alguna de estas áreas.

Analiza, se honesto.

Vamos, esto es para ti, no necesitas decirle a nadie sobre esto. Se honesto contigo mismo y pregúntate. ¿Cuál de estas áreas son mis áreas fuertes?, ¿Tengo hábitos sólidos que las respalden?, ¿Hay alguna de ellas que necesito cambiar urgentemente?

Más profundamente, ¿Me siento equilibrado, con mi vida actual?, ¿Estoy viviendo plenamente mi salud física y mis relaciones interpersonales?, ¿Me amo?, ¿Tengo energía para todo lo que hago y quiero hacer?, ¿Estoy aprendiendo cosas nuevas?, ¿Cuál fue el último libro que leí?, ¿Me conozco lo suficiente?

Ejecuta

Se que no se cambia nada de la noche a la mañana y que se requiere de un esfuerzo. Si eligieras una de estas áreas, que quisieras empoderar, desarrollar o cambiar, ¿Cuál sería?. Elije la más simple y no esperes hasta el lunes, comienza con lo que puedas. Apaga la Tv más temprano, aprovecha esa hora libre después del trabajo y sal a trotar, tómate tu tiempo y cocina algo sano que realmente disfrutes, llama a tu hermano y dile que lo amas. 

Parecen cosas simples, pero cada vez las hemos perdido más y más. Las olvidamos por su simpleza y cercanía. El sistema tiende a desequilibrarnos, pero no por eso vamos a permitir que nuestro tiempo y energía se malgasten. Esto depende de cada uno, no necesitamos ir a decirle a los demás, qué estamos haciendo ni por qué, simplemente hacerlo y tomarlo como un hábito.

Ganar cada mes un hábito saludable nuevo. Al cabo de 1 año, nuestra vida completa se verá diferente. Pocos comprenderán como lo hemos logrado, y sabremos en nuestro interior  que habremos requerido mucha perseverancia para lograrlo, conoceremos nuestras luchas y las honraremos.

Agradece

Sin importar en que estado creas encontrarte, agradece por quien eres, lo que tienes, lo que has logrado, por quienes tienes a tu alrededor. Agradece cada día y la vida será más fácil, más llevadera.

Una vez una gran amiga me dijo, así como das a otros, aprende a recibir también y agradece. Sus palabras se grabaron en mí, y descubrí que la vida tiene tanto para dar, ofrece tantas oportunidades diariamente. Pero si no sabemos recibirlas, como esperamos cambiar algo, como esperamos salir de donde estamos. El acto de agradecer es maravilloso y es una expresión del amor que sentimos por otros y por la vida misma. Ya que todos queremos sentirnos amados y amar. El agradecimiento nos llevará a ese estado emocional que trae verdadera paz con uno mismo y el mundo. Nuestros problemas comenzarán a diluirse como la tinta en el agua. Habrá menos yo y más nosotros.

Celebra

Ríe, haz el ridículo, baila, viaja, come algo distinto y exótico, enamórate de una mariposa, impresiónate por la naturaleza. Uff, vida, sorprendente y grande y aquí estoy, ¿sin disfrutarla?. Creo que es hora de cambiar mi humor de una vez, y comenzar a celebrar cada logro, cada momento, cada alegría, mía y de los demás.  A cuanta gente conocen en su trabajo, que piensa que debes estar muy serio, si no, no estás trabajando, no es posible que seas feliz haciéndolo. Pues, ¿sabes qué?. Tu vida, tu trabajo y todo lo demás si te puede hacer feliz, si puedes pasarlo bien y vivir con una sonrisa en tu cara. Y eso, amigos, depende de cada uno de nosotros. Ser felices verdaderamente depende exclusivamente de cada uno. Ya que si no podemos cambiar lo que no se puede controlar como el medio en que vivimos y trabajamos, podemos cambiar nuestra actitud al respecto. Es por esto que el celebrar se vuelve una necesidad de primer, segundo, tercer y cuarto mundo. Aprender a hacerlo de corazón.

Dar y pedir ayuda

¿Sabes?, no estás sólo, hay gente a tu alrededor también, que está en su propia lucha. Formar una red de ayuda, nos traerá beneficios a todos. Pues si ya vivimos todos juntos en este planeta, ¡ayudémonos el uno al otro! Nadie va a vivir para siempre y la vida pasa demasiado rápido como para vivir de forma egoísta, con miedo y solitario. Aceptar que no podemos lograrlo todo nosotros solos, es un primer gran paso. Luego atrévete a pedir ayuda. Y sobre todo, da. Ofrécela, sin pedir o esperar algo a cambio, sin miedo. Y si la quieren retribuir, entonces acepta. Ya que en ese intercambio de recursos y favores, fortalecerás esta red de apoyo, que te llevará a sentirte mejor con el mundo.

Si no te queda claro, déjame un mensaje, ¿quieres ayuda?, Como Life Coach lo puedo hacer. Escríbeme y conversemos, ya que estoy seguro de que ambos aprenderemos de la experiencia y ganaremos totalmente.

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Fitness y hábitos clave

Muchas personas buscan generar cambios en su estado físico o en su apariencia. Pero pocos lo logran efectivamente, ya que exige un compromiso que pocos están dispuestos a tomar. Pocos se dan cuenta, que los verdaderos cambios, vienen sólo si modificamos los hábitos que representan los pilares fundamentales de la salud y de la vida humana.

El ejercicio, la alimentación y el sueño. Estos son los hábitos clave que nos ayudarán a generar el estilo de vida que buscamos, la apariencia física que anhelamos y la condición para sentirnos vivos, motivados y capaces de hacer cualquier esfuerzo, ya sea por diversión, necesidad o meta personal.

Ejercicio

Tener actividad física, no solamente es saludable, sino prioritario. El ser humano, se ha ido acomodando en las sillas, sofás y camas, ha perdido su naturaleza de cazador y aventurero, cambiándola por la conformante televisión. Llevamos una vida, basada en el trabajo rutinario, para volver a nuestros hogares a conformarnos con las cosas que compramos, descansar de un agotador día laboral, estresante y enfermante. Ciudades contaminadas con ruido y smog.

Los doctores recomiendan actividad física demandante 3 veces por semana. Pero, ¿es eso realmente?, ¡Absolutamente, no!. Hemos olvidado disfrutar la naturaleza, ir de expedición, ponernos metas desafiantes, llevar nuestro cuerpo al límite de vez en cuando, para saber de qué es capaz. Cuando acaba el invierno, veo muchas personas empezando a «prepararse» para el verano, la playa, los trajes de baño, etc. Pero honestamente, no hay ningún cambio real en la vida de esa persona, solamente seguir la corriente de la voraz maquina social. Pagar una cuota anual en un gimnasio, al que irán 3 meses, casi como si fuera la última prioridad. Si en verdad, quisiéramos comprometernos, no necesitaríamos nada de esto, solamente salir a trotar, usar las plazas o parques, o caminar.

El verdadero problema que esto conlleva, es que no generamos un habito saludable de ejercicio físico. Cada vez que queremos «comenzar», nos parece dificilísimo y la motivación no dura más que un par de semanas. El esfuerzo para comenzar y sostener es demasiado, comparado con toda la carga de estrés que ya tenemos por el día a día laboral, sin contar los problemas personal y/o familiares.

¿Qué hacer?

1. Comienza poco a poco, 2 días por semana.

2. Hazlo por lo menos 3 meses. Ya que el verdadero esfuerzo consiste en mantener este hábito, más que en el número de veces que lo estás haciendo.

3. Ponte metas realistas y desafiantes al mismo tiempo. Si quieres correr 5k y con suerte logras correr 2 y caminar 3, entonces anda poco a poco incrementando los kilómetros corridos y reduciendo los caminados, hasta que llegues a los 5. La clave está en no rendirse, no hacerle caso a la voz negativa que te hace sentir que no estás preparado o que estás perdiendo tu tiempo.

Si es muy difícil hacerlo por tu cuenta, métete a una clase grupal o búscate un personal trainer o Fitness Coach.

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Alimentación

El otro día iba caminando por la calle y vi un carrito callejero, lleno de golosinas, lo miré entusiasmado como cuando era niño, y cuando vi todo lo que había, pues nada me apetecía realmente. Ahí me di cuenta, que algún hábito alimenticio había cambiado en el trascurso del tiempo.

Hay que ser tajante a la hora de diferenciar el «alimentarse» de «comer». Ya que una cosa, el comer, es echarse a la boca, masticar y tragar, cualquier cosa, y eso lo hacemos todos. Mientras que alimentarse, significa, elegir concienzudamente, lo que voy a ingerir, teniendo en consideración, sus prioridades nutricionales, el nivel de actividad física diaria, y otro tipo de actividades.

Es diferente hacer dieta que tener una dieta. Ya que una cosa es hacer una dieta, por un tiempo determinado para lograr una meta y la otra es, tener conciencia de los alimentos que elijo para mi vida. Aprender a elegir, no por el «gusto» o «placer», sino más por el efecto que tendrán en mi cuerpo posteriormente. Si sabes que la leche de vaca te hace mal, y te genera mal estar, no la consumas, por más rico que se vea ese postre de 3 leches o de crema. Si estas haciendo actividad física intensa, no dejes de comer carbohidratos o proteínas, ya que tu cuerpo las esta usando cotidianamente para mantenerse en forma y en buen estado.

La ansiedad es el gran enemigo de todos los que quieran cambiar o tener un nuevo hábito alimenticio, por lo tanto, deberemos luchar para no tener recaídas. El ejercicio físico, nos ayudará a mantener los niveles de endorfina altos, bajando la carga de estrés en el organismo. Otras actividades, como estar cerca de naturaleza, compartir con amigos, leer, ver menos TV, descansar bien, nos apoyarán en este proceso.

¿Qué hacer?

1. Infórmate sobre las propiedades nutricionales de los alimentos.

2. Come bastantes verduras y frutas crudas.

3. Toma 2 o 3 litros de agua diaria y deja las gaseosas.

Es recomendable, ir a un especialista en nutrición para tener un apoyo profesional, a la hora de tomar decisiones sobre que comer y que no. Ser responsable por nuestra alimentación es una prioridad, ya que influirá en todo lo demás que hagamos diariamente.

Sueño

¿Han salido fuera de la ciudad a un lugar donde no hay luz artificial? Si es así, se habrán dado cuenta que apenas se esconde el sol, naturalmente nos da sueño y ganas de dormir. Pero la luz artificial, las pantallas prendidas hasta altas horas de la noche, nos han ido cambiando los ciclos de sueño. Esto genera una gran carga de estrés en el organismo. A esto sumémosle la mala alimentación, el estrés del trabajo y problemas personales y la falta de ejercicio físico. Normalmente vamos a comenzar a padecer de algún tipo de insomnio y  cansancio acumulado, dañando enormemente nuestra salud y bienestar.

En este caso, hay que apagar la luz e irse a dormir bien cansados. Ahí es donde el ejercicio nos ayudará, pues nos hará agotar esa energía. Aunque no es muy recomendable hacerlo próximo a nuestras horas de sueño, ya que no nos dejará dormir, muy temprano.

Los deportistas profesionales, deben por obligación dormir y descansar de verdad, para estar en forma. Y nosotros también. Por lo tanto generar un hábito de sueño sano, no sólo reducirá el estrés en nuestra vida, sino que nos mantendrá motivados, con energía y buena predisposición física.

Aprender a respetar y priorizar nuestro sueño, nos dejará una grata sensación de paz y de realización personal. 

¿Qué hacer?

1. Apaga las pantallas 1 hora antes de irte a dormir, y si es posible, saca la TV de tu habitación.

2. Leer unas 10 páginas de un buen libro antes de dormir, estimulará el sueño y el buen dormir.

3. Se consistente con el número de horas diarias que descanses. Ni más ni menos, No te excedas, pero tampoco generes una falta de sueño.

Hay personas que toman pastillas para dormir, yo las cambiaría por medicamentos naturistas y meditación, relajación con música y repetición de mantras. Esto ayudará a relajarse e inducir el estado de sueño necesario.

Si sientes que quieres trabajar alguno de estos 3 hábitos, no dudes en contactarme y hacer la diferencia para obtener la vida que realmente quieres y mereces.

Qué es lo que te define

El primero de enero es un día especial. Porque si te fuiste de fiesta, seguramente despertarás tarde y con resaca. Si no es así, no importa. En verdad da lo mismo si disfrutaste con tus mejores amigos y familia, si te perdiste en una fiesta multitudinaria o si pasaste la noche de año nuevo sólo.

Y digo que no importa por que nada de eso te define, ni definirá quien eres realmente.

¿Entonces que es lo que sí nos define?

Imaginemos que estamos pasándolo increíblemente bien, en alguna fiesta o reunión social. Quizás estás bailando o conversando y riendo hasta mas no poder. Ese momento tan positivo pareciera ser un buen momento, un momento de felicidad y alegría. Y la mayoría de las veces no vamos a interrumpir ese momento para preguntarnos, «¿Quién soy yo?». El 90% de las veces vamos a vivirlo al máximo intentando no apagarlo. Del mismo modo, imaginemos que estamos pasando por una situación bien difícil, de mucho estrés, emociones como rabia o tristeza. Intentando solucionar algún problema que nos afecta fuertemente. Pues, creo que tampoco vamos a detenernos a pensar, «¿Quién soy yo?».

Ahora imaginemos que estamos en un momento introspectivo, mirando el mar, pensando en varios aspectos de nuestra vida. Seguramente nos preguntaremos «¿Quién soy yo?» y nos haremos varias preguntas más al respecto. Y suponiendo que encontremos una respuesta. ¿Acaso no hemos hecho eso varias veces en nuestra vida y siempre hemos encontrado una respuesta un poco diferente?, ¿Será que hemos cambiado tanto con el pasar de los años, o tras haber vivido alguna experiencia intensa?. ¿Soy yo el mismo que era cuando tenía 5, 10 o 20 años?. De seguro algo de este yo ha perdurado, pero tanto nuestro cuerpo ha cambiado, como nuestra forma de vivir, como nos aproximamos a las experiencias, como nos sentimos con nosotros mismos, etc.

Entonces, ¿qué es lo que me define?, ¿Acaso algún día encontraremos una respuesta definitiva?

Voy a entregarles un concepto, con el que me gustaría que jugaran en sus reflexiones internas. Me ha servido bastante para darle un respiro a mi mente incansable y ha simplificado la visión misma de la vida que tengo, al punto de convertirla en un pasar bastante grato, pues me ha ayudado a comprender términos mucho más profundos como la felicidad.

Primero aclaremos ciertas cosas. Todo lo que creemos que existe, existe como un pensamiento o idea en nuestra mente. Por lo tanto en nuestro cerebro. No hay forma en que algo que no creamos que exista, no exista primero en nuestra mente. ¿Que quiero decir con esto?

Pasado: Lo que ocurrió en el pasado, lo conocemos por que hay un registro, alguien que recopiló hechos, verídicos o no, interpretativos o no, dijo, esto sucedió, de esta manera y nosotros lo aceptamos, pues así nos educaron. Para acatar más que para cuestionar.

Mitos: Tomemos el ejemplo del dragón como figura mítica. Todos saben que existen, pues hay millones de pinturas, libros, películas, etc. Que los muestran bien detalladamente. Para algunas personas es sólo fantasía, aún así el término «dragón» es familiar, eso quiere decir que a pesar de que los consideren una creación imaginaria, existen como tal en su mente. Para otros son un hecho bien real, incluso buscan todos los medios disponibles para comprobar su existencia. Y esto mismo ocurre con los extraterrestres, los dioses e incluso con las creencias religiosas de hoy en día. Podríamos decir que la existencia de Buda o Jesús, podrían ser sólamente un mito. Y aunque así lo creyéramos, aún así existen en nuestra mente.

Todo lo que existe en la naturaleza y que ha sido descubierto o creado, tiene un nombre, una descripción, una referencia, obedece a una categoría y esta a su vez a una familia de categorías. Todo el lenguaje ha ido evolucionando para mantener el control de lo que existe, y como el lenguaje es la fuente primordial de nuestros pensamientos, podríamos decir que nuestras mentes nos han servido como un inmenso categorizador de experiencias, que funciona por sí sólo, pues es el mismo sistema de pensamientos, el que le da la capacidad de seguir «siendo».

Aún así, no somos capaces de respondernos lo más básico y eso es «Quiénes somos». Unos dicen que somos la evolución de un mono, otros dicen que somos los hijos de seres superiores y otros, para mi gusto más sabios, simplemente un misterio.

¿Entonces como opera todo esto?, El concepto del que quería hablarles es la «identificación». Y es bastante simple, Todo pensamiento con el que nos identifiquemos, lo hacemos parte de la conciencia del «yo soy». Todos los conceptos relacionados, los pondremos bajo nuestro alero y también serán parte de este «yo soy». Cuando alguna crisis ocurre en nuestra vida, y algunos de estos conceptos desaparece o es puesto en duda, entonces parte de ese «yo soy» se transforma. Pasamos día a día, tranquilos sin cuestionarnos nada de esto, por que el sistema de control que tenemos en nuestra mente, nos lo permite.

No cuestionarme, cada vez que me levanto por la mañana, «¿Quién soy?». Por un lado es positivo, pues así nos podemos enfocar en nuestras acciones cotidianas, pero por otro lado, es esto mismo lo que nos genera cada crisis, por que de vez en cuando, alguien aparecerá en nuestra vida que hará que todo cambie. Puede ser un nuevo jefe en el trabajo, que nos pida hacer más cosas o lo que ya hacíamos, de una forma diferente. Podría ser alguien de quien nos enamoremos, estando o no en una relación. Podría ser un hijo que nos de un sentido de la vida nuevo, nos renueve el compromiso y la responsabilidad y nos de fuerza para seguir hacia adelante. O la muerte de un familiar, incluso la de una mascota.

Todos estos hechos diariamente, nos cambian, y la crisis real aparece cuando el concepto con el que nos «identificamos» cambia. Así como hay gente que se cambia de partido político, religión, se va a vivir a otro país, o sea lo que sea, cambiamos y así la «identificación» también.

¿Qué significa identificarse? En Wikipedia existe esta definición:

La identificación (de la raíz identi-, «identidad«) es, en psicología, la conducta, las habilidades, las creencias y la historia del individuo en una imagen consistente de sí mismo(a). La identidad es una búsqueda de toda la vida, la cual se enfoca durante la adolescencia y puede repetirse durante la edad adulta. Erik Erikson subrayó el hecho de que este esfuerzo por encontrar un sentido de sí mismo y del mundo es un proceso sano y vital que contribuye a la fuerza del ego del adulto. Los conflictos que involucran el proceso sirven para estimular el crecimiento y el desarrollo. Así, para alcanzar un buen nivel de autoestima se debe, antes que nada, descubrir la propia identidad.

¿Qué quiero decir con todo esto?

1. Somos libres de generar la identificación que queramos, esto significa que podemos cambiar conscientemente cada vez que lo necesitemos o queramos ya que aunque no quisiéramos o sintiéramos que no podemos, aún así lo haríamos. En vez de hacerlo por medio de una crisis, simplemente podemos aprender a fluir, y no encajonarnos o hacernos prisioneros de nuestros propios pensamientos. Ya que no es algo que esté fuera de nosotros, los únicos capaces y responsables de generar esto, somos nosotros.

2. Así como nuestra «identidad» puede cambiar, también los demás, por lo tanto, dejar de generar juicios sobre los cambios de otros causará dos cosas muy positivas. La primera es que nuestra vida en sociedad será mucho más plácida y la vida de los demás también, ya que no haremos sentir a otros el juicio y el peso de no poder ser quienes son realmente. Esto conllevará a una vida más honesta y sincera, a relaciones más sanas, pues aprenderemos a aceptar a los demás tal cual, y no bajo nuestros propios términos sujetos a nuestra «identificación social». Por otro lado y no menos importante, es que nosotros estaremos mucho más libres, en vez de estar ocupando pensamientos en situaciones que no nos pertenecen, pues son de la vida ajena, podremos enfocarnos simplemente en nosotros mismos y en las cosas que si nos generan felicidad, éxito y gratificación.

Cambia

Finalmente les quiero dejar una serie de ejercicios que los ayudarán a pasar cada proceso de vida por el que estén. Aprender a cambiar es tan importante como aprender a contar y escribir. Ya que irremediablemente estamos constantemente haciéndolo, ¿por qué no mejor volvernos expertos y así tener una vida más armónica?

Evalua tu pasado

Haz una lista cronológica de los años que quisieras revisar, de hitos importantes, de sucesos que te marcaron y pregúntate: ¿Quién era yo en ese momento?, ¿Cómo viví esa situación?, ¿Qué hice para superarla?, ¿La disfrute realmente?, ¿Si volviera a pasar por algo así, que haría diferente?, ¿Qué aprendí?

Revisa tu presente

Seguramente estás pasando actualmente por alguna situación que quisieras cambiar o te ves forzado a hacerlo. Toma lo mejor que ya hiciste en tu pasado y pregúntate, ¿De lo que aprendí, que podría replicar ahora?, ¿Quién soy yo ahora?, ¿Qué quiero hacer realmente?. Esta última pregunta es importante, como es un ejercicio no temas en escribir eso que verdaderamente quieres. No te limites, aunque suene imposible o soñador, simplemente hazlo. Luego evalúa cómo podrías llevar eso a un plan de acción para realizarlo.

Olvida el futuro

Así es, olvídalo y vive el ahora con toda su intensidad. Usa tu plan de acción para definir metas y acciones, pero enfócate en el ahora. Toma todo el potencial positivo, de quien eres realmente, sin máscaras, sin heridas, sin nada y vívelo. El futuro nunca llega, por que sólo existe el ahora.

Mientras más tiempo nos demos para estar con nosotros mismos, para conocernos, quien realmente somos, más vamos a aprender sobre la vida misma y ganaremos mayor convicción en todo lo que emprendamos, mayor sabiduría para cada cambio y simplemente nuestra vida pasará de ser una compleja existencia de sucesos a un armónico y simple ser y estar en el ahora, fluyendo y amando lo que somos y al mundo.

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Guía para lograr tus sueños el 2015

¿Qué te gustaría hacer el 2015?

¿Emprender, viajar, cambiarte de trabajo, casarte, divorciarte, disfrutar más la vida, hacer más deporte, pintar, escribir, aprender a tocar guitarra, declarar tu amor, ver a algún viejo amigo, meditar?

Las opciones son miles, y normalmente el tiempo nos alcanza para unas pocas. Poco a poco vamos logrando algunos de nuestros objetivos y vamos dejando otros de lado. Pero muchas veces no estamos haciendo nada que realmente queremos. Simplemente estamos en la misma vida de siempre, esperando ese momento en que nuestra economía mejore o que algún hijo termine sus estudios, o simplemente que haya menos frío o calor. Y esperando se nos va el tiempo, se nos va la vida y las oportunidades. Las prioridades van cambiando y lo queramos o no hay que elegir, y seguimos adelante.

Cuando fue la última vez que te miraste al espejo fijamente y preguntaste, ¿Quién es el que está ahí? ¿Que cambiaría hoy de mi vida? Podría ser algo físico o un sentimiento o emoción. Podría ser la forma en que me siento conmigo mismo y con mi vida y de la la misma manera, como me siento con los demás, con mi familia, con mis amigos, la sociedad y el mundo. ¿Qué cambiaría hoy mismo, si tuviera la oportunidad, como si fuera una hoja en blanco? ¿Con qué colores la pintaría?

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Para que no nos quedemos con más interrogantes aquí viene una guía de preguntas y acciones que nos ayudará a crear un 2015 tal y como más nos gustaría.

«En un año tenemos 365 oportunidades para ser felices, exitosos y lograr todo lo que nos propongamos».

La acción del día 1 se suma a la del segundo, y el tercero y así sucesivamente, y poco a poco vamos creando la realidad que tanto anhelamos. Tener consciencia de un propósito anual nos mantendrá motivados y con la determinación para superar todos esos momentos en que pareciera ir todo en nuestra contra. Ya que si fuera fácil, cualquiera lo haría.

Que mejor que comenzar desde el día 1 con unas cuantas estrategias y acciones predefinidas, para lograr todo aquello que nos planteemos. Es fácil, divertido y relativamente rápido. Es un espacio para uno mismo, que en un par de horas podemos al menos tener un cuadro de lo que queremos lograr.

8 pasos simples

1. Analiza que metas te propusiste el 2014, cuantas de ellas lograste y de 1 a 10 donde 1 es muy malo y 10 es excelente, evalúa tus resultados. No te vayas a frustrar porque llevas años obteniendo los mismos resultados o porque no conseguiste nada o casi nada.

2. Simplemente con ese resultado pregúntate: ¿Qué aprendí el 2014, de errores y éxitos?, ¿Qué podría haber hecho diferente?, ¿Cuánto tiempo, energía y recursos utilicé para alcanzar mis objetivos?

3. Deja el pasado atrás. Busca un lugar tranquilo, donde haya naturaleza, respira conscientemente un par de veces y comienza a visualizar que quieres hacer el 2015. Atrévete a soñar en grande, crea historia de cómo lo harías, aquí todo esta ocurriendo en la imaginación, por lo tanto no le pongas negatividad ni pesimismo. Date todo el tiempo que quieras para esto.

4. Toma una hoja en blanco, y escribe todas estas ideas locas que se te han venido a la mente. Traza lineas y conecta unas con otras, como un mapa de ideas. Simplemente deja que todo lo que había imaginado se plasme en el papel, con palabras claves, dibujos, etc. La sección de nuestro cerebro que se encarga de escribir es la misma que hace que el cerebro comprenda lo que es «real». Por lo tanto al hacer este ejercicio, estamos utilizando todo nuestro lóbulo frontal y su capacidad de crear e imaginar en conjunto a la parte del cerebro que vuelve real lo que pensamos. ¡Es importante saber esto, pues la mayor parte de nuestros proyectos y sueños no los conseguimos nunca, porque no los ponemos en el papel!

5. En una hoja nueva, toma las más importante, ponles una fecha tentativa, pueden ser los meses del año que te gustaría que eso se haya logrado. Si sabes que hay acciones que conllevan otros procesos, calcula más o menos y atrévete a ponerle una fecha o mes. Si lo cumples antes, increible, si no, no pasa nada, simplemente, re-diseñas tu plan. Recuerda que los planes no son para hacerlos una vez y dejarlos ahí botados, es importante revisarlos y evaluarlos periódicamente.

6. Escribe sub-acciones o metas secundarias que deben cumplirse antes de tu gran meta, como si fuera un árbol. Si puedes, ponles fechas como hiciste con las metas más importantes. Define colores específicos para cada rama, esto le dará carácter y un color que le dará fuerza.

7. Cuando hayas terminado esto, déjalo a un lado. Toma un té o café o simplemente un vaso de agua. Camina un poco y luego regresa. En una tercera hoja en blanco, dibuja algo, puede ser abstracto con miles de colores o figuras específicas. Date el tiempo que sea necesario, no pienses mucho, simplemente ten en mente que ese dibujo tendrá con sus colores y formas, ordenadas o desordenadas, realistas, oníricas o simplemente rayas que van y vienen, todo eso que escribiste anteriormente. Será el dibujo que representará tu 2015. Hazlo con mucha consciencia por que con la intención, emoción y energía con que lo hagas, será también como vivas el año que viene. De manera visible deja que el número 2015 se vea grande al centro de tu hoja para que no pierdas el foco. No es pintar por placer simplemente, sino que es pura consciencia y arte creativa en función  de tu éxito profesional, felicidad, amor y todo lo que anhelas.

8. Obsérvalo, tómale una foto con tu teléfono para que lo puedas ver cuando quieras durante el año, pon música que te guste mucho y celebra como si ya hubieras conseguido todo aquello. ¡Guarda todo y ya estás listo para abrazar el 2015 con tu dibujo y tu plan de acción!

«Se de las personas que hacen que las cosas sucedan».

Finalmente, esto podrías decir que es magia, pero en realidad es un juego y tómalo como tal, porque recuerda que los resultados de lo que hagamos el 2015 dependen absolutamente de la dedicación y energía que depositemos. La mayoría de las cosas no suceden mágicamente como un milagro, sino son el resultado de nuestras acciones. El dibujo y el mapa de ideas, son solo un recordatorio y por supuesto puede cambiar durante el año, tanto tus prioridades, objetivos y hasta incluso tu gran sueño.

Los invito a comentar, compartir sus experiencias y compartir este artículo si consideran que podría servirle a alguien que conozcan. ¡Feliz año nuevo!

4 hábitos para dejar de pensar demasiado

¿Piensas demasiado?

Incontables veces me han criticado que pienso demasiado. A veces también como una manera de elogiarme pero normalmente como un llamado de atención, como diciendo, ¡sólo hazlo!. Y con el transcurso del tiempo concluí que si bien no es nada de malo pensar bien las cosas y tener una capacidad de análisis más profunda, para muchas actividades e incluso para la buena salud, pensar demasiado no es tan positivo. Entonces, ¿Cómo dejar de hacerlo?

Muchas ideas se vienen a la mente automáticamente, pero la más simple, fácil y que no requiere de un gran plan, es simplemente ponerse a hacer algo. 

¿Pero qué? ¿cómo? ¿es correcta esta forma de hacerlo? ¿qué pasa si me equivoco?…

Bueno aquí presento 4 acciones diarias que podemos poner en práctica desde ahora mismo y que poco a poco nos ayudaran a cambiar el hábito de «pensar demasiado» y así abrirnos a la posibilidad del éxito, de la tranquilidad mental y de ganar confianza en nosotros mismos.

Posibles causas

Inseguridad y duda

No creer en uno mismo. No saber que somos capaces de hacer todo lo que nos propongamos. Ahogarnos en un vaso de agua. Pensar que todo debe ser hecho de una sola manera. Carecer de la visión a largo plazo para entender que ciertos procesos traerán resultados en el mediano o largo plazo. Estructuras de pensamientos que limitan, como utilizar demasiadas palabras negativas o de poco compromiso como «quizás, intentaré o trataré». Esperar a que las circunstancias sean las ideales para ponernos en acción, sin entender que es uno es el que las genera. Escuchar demasiado la opinión de otros y a la vez esperar causar una buena impresión. No permitirnos hacer el ridículo o equivocarnos. Dejar de reírse de sí mismo. No escucharse ni hacerse caso.

Sedentarismo e inercia

Tener una vida sedentaria, alimentarnos mal o pésimo, hacer poco ejercicio, no salir de la rutina, no conocer personas nuevas, quedarnos quietos sin hacer nada. En vez de estar haciendo algo, quedarnos pensando podría estar haciendo tal o tal cosa, apegarnos demasiado a lo que tenemos, a la gente que frecuentamos, a lo que comemos, ver demasiada TV o quedarnos demasiado tiempo en el computador procastinando. Simplemente, no atrevernos a salir de nuestra zona de confort no solamente nos lleva a la inacción, sino que nos hace dormir como esperando que el día de nuestra muerte llegue, como un veneno que mata poco a poco.

Resultados de pensar demasiado

Ansiedad y estrés

¿Qué ocurre cuando pensamos demasiado, no hacemos lo que debíamos haber hecho, no logramos las metas que nos propusimos y seguimos aplazando nuestros propios sueños?

Sobreviene la culpa, lo que genera ansiedad, que día a día va incrementando, como un parásito en nuestro sistema de pensamientos y que comienza a ganarle espacio a aquellos pensamientos y emociones positivas que nos hacen salir de nuestra cama motivados, agradecidos y felices. Se aprovecha de los problemas subyacentes y colindantes y los utiliza como excusas para hacerse más fuerte como una mancha de petroleo en el océano, que se va expandiendo poco a poco y contamina el agua, los animales, playas y todo lo que toca en su camino.

Después nos preguntamos por qué estamos enfermos, porqué la gente enferma de cáncer y depresión, porqué no podemos ser felices, porqué nos afectan tanto las cosas que suceden a nuestro alrededor y poco a poco dejamos de ser nosotros mismos y somos esta mancha de petroleo, que incluso incita a contaminar la mente de la gente a nuestro alrededor con nuestro pesimismo pegajoso.

Nos acomodamos en ella y creemos que el mundo entero es así y si no, debe serlo. Pensar demasiado es la enfermedad del hombre y la mujer que no toma el timón de su vida. Que no se responsabiliza de su propio existir y de sus acciones. Del que no quiere estar presente y busca métodos de evasión, abusando de estupefacientes o de cualquier cosa que a ratos lo haga olvidarse un poco más. Y así como en una historia dramática, morimos lentamente, engullidos por la propia oscuridad de nuestros pensamientos.

Nos contamos historias, fantaseamos, creamos mundos enteros, pero ninguno es real, ninguno contiene lo esencial que es la acción misma de ser. Nos masturbamos con estos pensamientos, formando hábitos, en el metro o en el bus, en el trabajo, en la calle o en una fiesta. Preferimos huir a estos pensamientos por que nos mantienen a salvo del dolor, de la frustración, del ridículo, del que dirán, pero nos mantienen atados a una existencia dolorosa, ignorantes y amarrados a repetir incontables veces, patrones que nos llevarán siempre a los mismos resultados.

¿Qué hacer?

1. Tiempo libre

Cuando tengas tiempo libre, úsalo en algo productivo y que te llene. Como tocar un instrumento, pintar o dibujar, hacer ejercicio. Ordenar tu habitación, rediseñar el espacio en tu casa. Busca todas esas cosas pendientes que dejaste hace meses o años y hazlas. No digo que no descanses, pero dedica al menos 1 hora de tu día o al menos a la semana para esto. Simplemente no pienses, haz una lista y ponte en movimiento. El único remedio que conozco para salir de esta inercia y del sobre pensamiento es ponerse a hacer algo. Y mientras lo hagas, no estés pensando, sino que mantente presente en aquella acción que emprendiste y hazla lo mejor posible. Verás como pasa el tiempo, como algo que quizás te daba mucha pereza se transforma en una nueva entretención y hasta podrías descubrir un talento que por ahí habías olvidado.

2. Ten un hobby

La vida no es solo trabajo o estudios. Dedícate a algo que te guste mucho y dedícale horas, las más posibles. Hazte bueno en eso y luego enséñalo. Descubrirás un nuevo propósito en tu vida, nuevas pasiones e incluso el vuelco profesional que estabas buscando. Un día ese hobby puede que sea parte de tu estilo de vida, en que deje de ser un hobby y sea una prioridad. Entonces busca otro hobby y vuelve a comenzar, sin abandonar tu nueva prioridad. Re hace tu vida en torno a acciones sencillas en actividades que te llenen y verás como pronto tus pensamientos, lejos de ser negativos, serán positivos y productivos.

3. Descansa y aliméntate correctamente y ejercita diariamente

Con las exigencias del día a día nos olvidamos de algo importante, nuestro cuerpo. Ocuparse de él debería ser una prioridad para todos. Y lo que nuestro cuerpo requiere son 3 cosas fundamentales, darle las horas necesarias de descanso, como dormir, relajarse, ir a la naturaleza, etc. Alimentarse sanamente, lo más natural y sano. Mientras menos «productos» consumamos nuestro organismo estará mejor. Eso quiere decir, reducir la ingesta de bebidas carbonatadas, azúcares, golosinas, comida congelada, comida rápida, etc. Y por último hacer ejercicio 3 veces a la semana mínimo debería ser una prioridad, movilizaremos toxinas acumuladas en la sangre y órganos, generaremos hormonas que nos mantendrán en estados de mayor felicidad y motivación y por sobre todo, sentiremos que nuestro cuerpo enferma menos, nos acompaña a cada aventura que le propongamos, mejorará nuestra vida sexual, nos sentiremos capaces de hacer más cosas, seremos más productivos y aprovecharemos el tiempo con calidad.

4. Medita

Aprender a meditar es como ganar una caja de herramientas para aprender a manejar nuestra mente. No se trata de sentirnos en paz despues de repetir un mantra, se trata de aprender a llevar el timón de nuestros pensamientos, sin dejarnos influir por cada pensamiento y emoción que nos sobreviene. Aprender a meditar es el camino para disfrutar de la vida de forma plena.

Comienza por lo simple

Finalmente cualquiera de estas cosas nombradas o cualquiera que te gustaría comenzar a hacer desde hoy en adelante, van a requerir de un esfuerzo. Es por esto que recomiendo comenzar por lo simple. Levántate de esa silla y saca a tu perro a pasear, pero no en 5 minutos, de inmediato, después terminas de leer el artículo. Un paso a la vez, cuando regreses y termines de leer el artículo haz una lista de no mas de 4 cosas que quieres hacer. Elige una, la más atractiva, simple de realizar de acuerdo a tus tiempos y comienza. Anótalo en tu agenda, en tu teléfono, en tu mano y simplemente comprométete contigo mismo. No hay imposibles para aquel que realmente quiere.

Si haz encontrado este artículo de utilidad, compártelo y comenta tu experiencia. 

Si sientes que quieres dar un paso más allá no dudes en contactarme y recibir apoyo de un Coach.

Confianza

¿De donde nace la confianza?

¿De lo que otros opinan de nosotros? ¿De como nos sentimos con nosotros mismos? ¿De nuestros pensamientos o de nuestro espíritu?

De acuerdo a la definición de Wikipedia, La confianza es la seguridad o esperanza firme  que alguien tiene de otro individuo o de algo. También se trata de la presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar. Por ejemplo: “Este hombre no me inspira confianza, creo que no voy a aceptar el trato”, “Juan le dio su confianza y ella lo traicionó”, “Tengo la confianza necesaria para derrotar al rival”. 

Desde un punto de vista personal, para mí la confianza proviene de uno mismo y no del exterior, como por ejemplo otras personas. Si bien, el hecho de que haya alguien o más de alguien que confíe en nosotros, esto puede o no influir en la confianza que tenemos en nosotros mismos y tampoco influirá en la confianza que somos capaces de depositar en los demás o en los procesos laborales, de vida, etc. Aunque por otro lado, he visto que cuando no sabemos confiar, es a través del modelaje conductual, es que aprendemos a confiar, principalmente desde la niñez con nuestros padres. A mayor confianza que hayamos sentido por parte de ellos hacia nosotros y a mayores actos de confianza que hayamos podido emular, más altas serán las posibilidades de que en nuestra adultez, seamos hombres y mujeres que confiemos en nuestras propias habilidades, corazonadas y actitudes y al mismo tiempo, mayor confianza real podremos dar a otros.

Pero si este no fuera el caso, y en verdad creo que la mayoría de nosotros pasamos por problemas de confianza en diferentes momentos de nuestra vida. ¿Cómo podríamos ganarla o desarrollarla?

En ese sentido, vamos a hablar desde lo interno y desde lo externo, pequeñas acciones que en sumatoria van ayudando al desarrollo de la confianza y con esto la mejoría en nuestras relaciones, la capacidad de ser empáticos y de lograr soltar el control que muchas veces nos causa estrés y puede derivar en crisis laborales, familiares y personales. Dejando por último que toda crisis es un síntoma de una crisis interna y personal.

Expectativas

Esto tiene relación con lo que estamos esperando que suceda, ya sea un comportamiento propio o de otra persona o de un grupo de personas. Así como de resultados esperados de acuerdo a acciones específicas. Por ejemplo, si cambiamos nuestra dieta, hacia una más sana, con más vegetales crudos, menos grasas saturadas y carbohidratos, probablemente mi espectativa es la de mejorar mi estado físico, bajar de peso o grasa corporal. Pero si esto no sucede, incluso siguiendo al pie de la letra las instrucciones del Coach o nutricionista, seguramente vamos a sentir frustración. Otro ejemplo muy común, se refiere a nuestras relaciones interpersonales, como cuando somos amables y educados con los demás, esperamos recibir el mismo trato, y cuando esto no sucede, una serie de emociones se desatan, a veces incluso desatándose el sentimiento de ira y sentirse profundamente defraudado por la otra persona. Como cuando hemos sido sinceros y nos mienten o engañan.

Al ocurrir esto, la confianza que habíamos depositado en aquella persona, se ve mermada, ¡a veces hasta fracturada por completo!.

Una vez escuche una frase popular que decía, la confianza es como un cristal, una vez que se rompe puedes repararla, pero las trizaduras siempre quedarán. Aunque personalmente, creo que el resentimiento y las viejas heridas, no nos hacen bien, creo que es bueno saber reconocer cuando existen para no volver a repetir errores y para darnos la posibilidad de volver a confiar. Ya que no conozco mucha gente que disfrute de este tipo de sentimientos, en general podríamos decir que el que más sufre tras una desilusión, es el que se desilusiona.

Aprender a ver y aceptar las trizaduras del pasado, darnos el espacio para sanar y permitirnos volver a confiar, en otros y en nosotros mismos, nos ayudará definitivamente a sentirnos mejor con nosotros mismos y con el mundo.

Control

Por otro lado, la necesidad de control puede jugarnos en contra a la hora de depositar confianza en otros, o en la vida misma. Ya que a veces tener confianza implica dejar que las cosas ocurran, soltando y permaneciendo inmutable. Estoy seguro que todos tenemos uno o dos casos en nuestra vida en que queríamos que todo saliera exactamente como lo habíamos planeado y no fue así. Aprender a confiar, es también aprender a ceder el control. Y para algunos individuos esto es muy difícil, y su mayor estrés se relaciona a las expectativas que depositan en otros y en su pobre capacidad de ceder el control de acciones y procesos. Para solucionar esto, es bueno aprender técnicas de trabajo en equipo y liderazgo, ya que nos armarán de un arsenal con el que podremos enfrentar todo tipo de situaciones, mantener el clima de trabajo o familiar, estable y positivo y simplemente aprender a disfrutar de cada proceso, en vez de transformarlo en un tormento.

Es importante aclarar que en muchas situaciones debemos llevar un control exhaustivo de los procesos y las personas implicadas, pero esto no es siempre así. Esto es bajo ciertas condiciones y momentos, no para toda situación. Por lo tanto aprender a identificar cuando aplicar control y cuando dejarlo fuera puede ser de gran ayuda a la hora de equilibrar nuestra vida personal.

 «Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.»

Charlie Chaplin

Continuará segunda parte

Prioridades y Sueños

¿Qué significa soñar? ¿Qué significa conducir nuestras acciones para realizarnos y cumplir nuestros sueños? ¿Qué es lo que nos limita? ¿En que parte de nuestro ser se encuentra la energía y el secreto para despertar hacia una vida plena?

Todo ser humano tiene el derecho y la propia responsabilidad de buscar y encontrar el valor de su propia vida. Para sentirse parte de este mundo en armonía y que sus acciones estén ligadas al servicio de la sociedad. Pues un hombre o una mujer realizada, puede contribuir inmensamente a los demás, y dejar un legado trascendente que sirva para la evolución social y personal.

big-shipEn semejante empresa, así como un capitán de un barco, necesitamos de un mapa y una trayectoria por la que conduciremos nuestra embarcación. Cuando aprendemos a definir y a rediseñar nuestras prioridades, aprendemos a transformar la vida que tenemos, aprendemos el valor de la aceptación, de la persistencia, de la entrega y del sacrificio. Este mapa de prioridades y sueños, se vuelve nuestro recordatorio diario de las decisiones que tomamos y nos empodera, nos vuelve más congruentes y dejamos de perder tiempo y energía en todo lo que nos haría salir de nuestra ruta.

Es una decisión firme y constante la que crea las oportunidades que necesitamos para emprender en el proyecto que nos hayamos planteado. Y sólo con la acción enfocada y persistente obtendremos los resultados que perseguimos.

Crear un mapa de prioridades y sueños, no es un acto de magia, sino un acto de confianza, amor propio y sabiduría, pues es el reflejo de que en nuestro interior buscamos algo más.

brujula-2Cuando te levantes cada día, pregúntate, ¿Que haré hoy que me acercará más hacia mis sueños?, y cuando te acuestes, enumera todos los éxitos que tuviste y rediseña tu plan para continuar, siempre hacia adelante, en tu camino, sin dejar de persistir ni olvidar para que estas haciendo, lo que estás haciendo.

Practicar, persistir y soñar

Casi todos tuvimos algún familiar o amigo que nos dejó grandes enseñanzas, quizás nuestros padres o abuelos o algún profesor en la escuela o universidad. Estas personas nos contagiaron de valores que hemos internalizado y son parte de nuestra firma personal.

Descubrir y empoderar de forma consciente estos valores, hará que todo aquello que soñamos y hacemos tenga un distintivo especial y tenga esa esencia que sólo uno mismo le puede dar.

Somos seres con un potencial ilimitado. Poner en práctica las herramientas que adquirimos y aprender a crear un plan de acción con metas a corto, mediano y largo plazo, nos volverá más productivos y dueños de cada situación en la que nos encontremos. Ganando la capacidad de liderar nuestra vida y no ser embestidos por la fuerza de situaciones externas, que nos sacan de nuestro centro, desequilibrándonos y quitándonos energía, que podría estar enfocada en nuestros sueños.

Thomas Alba Edison decía, “El genio se hace con un 1% de inspiración y 99% de transpiración”.

Por lo tanto aunque nos parezca muy fácil o simple alguna labor, habrá otras que nos desafiarán y nos exigirán sacar nuestra máxima capacidad.

2028982_n_vir3Aprender a persistir, a ser resilientes, a comunicarnos asertivamente son las bases del desarrollo de todo ser humano para convertirse en un buen líder. Y por sobre todo, buscar la congruencia y que nuestros propios resultados hablen por nosotros, en vez de gastar tiempo y energía en palabras de las que no nos responsabilizaremos.

Saber que todo lo que hacemos por beneficio propio es también por beneficio de otros nos da la fuerza de la humildad y de la entrega, que nos permitirá llegar cada día más lejos en lo que nos propongamos. 

Al adquirir herramientas que faciliten la definición de metas y de un plan de acción congruente, nuestro camino hacia el éxito se verá enormemente beneficiado, así también, como el de nuestro equipo de trabajo, socios, familiares y amigos.

Si quieres saber cómo crear tu mapa de prioridades y sueños, no dudes en escribirme y pedir tu consulta personal o información sobre el próximo «workshop» de Prioridades y Sueños.

Dos años de Fitness

Hace dos años comencé a entrenar Crossfit.

Sin duda una de las mejores decisiones que podría haber tomado en mi vida. Pues no sólo ha sido el factor primordial de cambios físicos y de actitud positivos. Sino también ha sido un camino para despertar y darme cuenta de las cosas que valen el esfuerzo, aprender una metodología que me permite aplicarla a cualquier otro tipo de actividad y de seguro me conducirá a resultados más allá de mis propias expectativas.

De todo lo que podría comentarles en este nuevo artículo, me enfocaré en resaltar aquellas cosas que he aprendido y que me sirven día a día, sin importar la situación por la que este pasando. Son verdaderas joyas que me he ganado, aprendiendo a reconocer en mí mismo, todo aquello que quería conseguir.

El momento correcto, la decisión correcta

Por ahí me dijeron que cuando estamos en el camino que nos corresponde, todo confluye para que se den los resultados que buscamos. Esto lo he experimentado en diversas ocasiones en el transcurso de estos dos años, y me he dado cuenta de esto por medio de numerosas señales. Por ejemplo el hecho de que tanto amigos como personas cercanas comenzaran a reconocer mis resultados a nivel de pedirme que los «entrenara» o que los «ayudara» a conseguir objetivos para mejorar su estado físico, como bajar o subir de peso, sentirse mejor físicamente y mentalmente, etcétera. Simplemente se han dado las causas y situaciones para que esto ocurriera. Considero que es bueno estar atento a este tipo de señales, ya que nos ayudan a reconocer que las decisiones que hemos tomado han sido las correctas. Creo que no hay nada más gratificante, que ver a las personas que han depositado su confianza en ti, esforzarse y alcanzar sus propias metas. Recibir sus «feedback» siempre de manera auténtica y motivarlos a ir por más.

El camino puede tener inicio, pero no necesariamente tiene fin.

Adaptación positiva

Sabemos que estamos en constante cambio y que la llave de la supervivencia y de la superación personal y humana se encuentra en nuestra capacidad de adaptarnos. Mientras menos resistentes a los cambios seamos, mientras más permeables a las nuevas condiciones nos mantengamos, tendremos mayor capacidad de seguir adelante. Si a esto le sumamos el hecho de que tener una actitud mental y emocional positiva, es una decisión diaria, nos volvemos automáticamente responsables 100% de nuestros resultados. Es por esto que a pesar de todo desafío la clave es mantenerse positivo y flexible. Un viejo sabio decía: «se como un árbol, resistente para aguantar el viento y el agua y flexible para que no te derriben». Esta habilidad me ha servido bastante y se ha vuelto una herramienta fundamental. Sin importar que tipo de persona seas o de donde provengas, aprender a adaptarnos con una actitud positiva, definitivamente nos llevará hacia las mejores circunstancias y nos ayudará en los mayores desafíos.

Humildad, paso a paso

Creo que tener metas es importante y tener pasión es fundamental para cualquier actividad en que queramos tener éxito. Pero sin la humildad para ver nuestros propios límites caeremos en los peores errores. Me he dado cuenta de que las peores lesiones vienen cuando no somos realistas y comenzamos a sobre exigirnos. ¿Quieres ser fuerte? ¿Quieres correr 20k y no morir en el intento?, Comienza paso a paso. si piensas que puedes saltarte etapas, hazlo. Pero recuerda que si caes, tendrás que partir desde donde estabas antes. En vez de generar una base más fuerte y sólida. Se responsable con tu propio cuerpo. El nivel de energía utilizada en el Crossfit es bastante elevado y si no nos ocupamos responsablemente de nuestra alimentación y horas de sueño, estaremos cayendo en perjuicio de nosotros mismos y en vez de notar mejorías, correremos mayor probabilidad de lesiones, y nadie quiere lesionarse. Es por eso que el trabajo consistente es más importante que intentar sobrepasar ilusoriamente nuestra capacidad.

Cuando comencé con la decisión de cambiar mi estilo de vida e integrar la actividad física, no tenía la disciplina creada para ponerme a entrenar 3 o 5 veces por semana. Entonces aceptando esta condición, sabiendo que podría desistir fácilmente. Comencé a entrenar 2 veces por semana. Y mi compromiso conmigo mismo era simplemente eso. 1 hora, 2 veces por semana. Pasé por semanas en donde no lo cumplí, pero a pesar de eso, continué. Al cabo de 5 meses de entrenar solo, sentí que había conseguido reemplazar viejos patrones comportamentales, y había recién comenzado a «experimentar» el primer peldaño de mi meta inicial.

Por lo tanto, no desestimen el paso a paso. Actúen consistentemente y cuando sientan que controlan ese nivel, entonces vayan por más. Si les gusta tomar riesgos, háganlo, pero si no obtienen los resultados esperados, no se desilusionen y mantengan el ritmo que llevaban hasta ese momento.

Persistir consistentemente

Esto es una habilidad que se encuentra en las vísceras y en el corazón y no tanto en la mente. La capacidad de persistir, de seguir adelante, cueste lo que cueste. Aunque nos desmotivemos, aunque nadie entienda porqué estamos haciendo lo que estamos haciendo. Creo que todo ser humano ha aprendido esto de una forma u otra. Para mi, ha sido desafiante y a la vez energizante, aprender sobre mi propia capacidad de persistir. Me motiva el hecho de saber que aquello por lo que estoy atravesando, es un desafío para ser vencido, y que sólo el trabajo consistente me conducirá al éxito. Porque no basta con que una o dos veces hayamos vencido, debemos vencer siempre. Y para mi eso no significa ganar una medalla de oro o recibir un elogio, para mi el éxito es saber que cada día di lo mejor de mí. Me siento exitoso, empoderado y me dan ganas de compartir al mundo lo que hago, por que simplemente creo que dar lo mejor de uno mismo, constantemente nos vuelve mejores seres humanos al servicio de otros.

Como decía Einstein: «1% de inspiración y 99% de transpiración».

Les dejo un gran video que explica la esencia de lo que es el Crossfit y lo que simboliza.

Espero que este artículo les sirva y no duden en contactarse conmigo para conversar sobre sus metas y aspiraciones. Compartan libremente sus propia historias de éxito y superación, porque les dará fuerza a ustedes y a los que tienen a su alrededor.

*Fotografía Diario la Tercera, Enero 2014

De afuera para adentro

Cuando tenía 6 años mi abuela materna me hacía saltar una vara, cuando estaba en el aire me preguntaba las tablas de multiplicar. En la medida que saltar me era más fácil, subía la altura de la vara y si me equivocaba multiplicando, volvía a repetir. La idea del juego era saltar cada vez más alto y ser más preciso con las tablas de multiplicar. Lo que generó es que desarrollé una habilidad para hacer cálculos matemáticos mentalmente y muy rápido. Para mi era simplemente un juego por lo que no generé rechazo a aprender matemáticas.

¿Qué sucede cuando entrenamos nuestro cuerpo? ¿Qué sucede cuando entrenamos nuestra mente? ¿Existe alguna diferencia?

En mi propia experiencia, no la hay. Pues cuando comenzamos a entrenar nuestro cuerpo, llegan situaciones en las que para seguir avanzando, romper ciertos límites y conseguir metas determinadas, necesitamos que la mente sea el gran motor y gestor de este proceso, para mantenernos enfocados, concentrados, positivos y motivados.

Desde otro punto de vista si solo entrenamos nuestra mente, como por ejemplo aprender a meditar, estudiar o cualquier disciplina científica. Llegará el momento en que el cuerpo también se verá involucrado, pero con la diferencia de que será bastante más difícil dominarlo o enseñarle sólo a través de nuestros pensamientos.

Debido a esto, pienso y creo que si aprendemos a través del ejercicio físico a desafiarnos a nosotros mismos, aprenderemos también a hacerlo con la mente, luego cualquier disciplina mental nos será mucho más fácil. Entraremos más rápido a un estado de calma mental y concentración como para meditar o estudiar.

Lo más asombroso es que todo lo que aprendes para una cuestión en particular, lo puedes aplicar a todo lo demás.

Así aprovechándonos de esta capacidad neuronal, podemos poner en práctica cualquier plan de acción que tengamos en mente, ya sea para irnos de viaje, comprar una casa o un carro nuevo, cambiar de estilo de vida, etc.

Por otro lado, cuando aprendemos a auto-motivarnos, para salir de nuestra zona de confort y ejercitamos sin importar el frío o calor, o si es de día o de noche, etc. También podremos hacerlo con cualquier otra actividad.

Sin duda el mayor esfuerzo es vencer la pereza. Cuando aprendemos a salir de esta, cortamos las excusas y hacemos eso que siempre quisimos, entonces se prende el fuego interno de la motivación. El cuál necesitará estar constantemente atendido. Hasta que de pronto deja de ser un esfuerzo, y es mas bien un hábito que valoramos y que habremos incorporado a nuestro sistema de vida.

Por esto, los invito a comenzar desde afuera para adentro. Y si ya lo han hecho, los invito a incorporar en sus rutinas de ejercicio físico, prácticas mentales que los apoyarán en su desempeño y en su vida .

Ejercicio para correr y activar el pensamiento positivo:

1. Corre 400 metros o más.

2. Mientras corras ocúpate de tu respiración, haciéndola un acto conciente.

3. Elige una frase positiva relacionada a algúna meta en tu vida, por ejemplo: «Yo soy fuerte y lleno de energía vital», «Yo soy una persona feliz y próspera».

4. Repítela mientras corres y respiras concientemente.

5. Descansa y mientras bajas tu ritmo cardíaco, piensa en 3 fórmulas para que se concreten tus metas.

Puedes hacer esto con cualquier ejercicio aeróbico. Sentadillas, flexiones de brazo, etc.

Que tengan una gran semana y no olviden comentar y compartir sus experiencias!